Armand David: Misionero, explorador, naturalista…

El año pasado tuve la oportunidad de leer “Hacia los confines del mundo” de Harry Thompson, donde se describe el épico viaje del Beagle, cuyas consecuencias años más tarde, sacudirían la sociedad del siglo XIX. La relación de Darwin con el capitán del buque, Robert FitzRoy, sirve al autor para contraponer las dos líneas por las que fue derivando el pensamiento de la época a medida que la teoría de la evolución se daba a conocer. Mientras FitzRoy mantiene sus creencias religiosas y se niega a interpretar los nuevos descubrimientos fuera del relato del Génesis, Darwin va cambiando según madura la teoría de la evolución en su interior. Todo esto se desarrolla en el contexto del siglo XIX, en pleno debate sobre el racismo y la expansión colonialista de las potencias occidentales.

El pasado 14 de febrero, con motivo de la celebración del Día de Darwin en Bilbao, asistí a una conferencia de Kepa Altonaga, biólogo y profesor de la Universidad del País Vasco. En ella repasó la obra de un científico que a pesar de su relevancia y de su cercano origen, no es muy conocido: Armand David. Su relación y paralelismo con Darwin me sorprendió, y me ha llevado a leer el extraordinario libro de Altonaga sobre la vida de este misionero explorador: “Armand David, pandaren aita” (Armand David, el padre del panda).

Sus orígenes

Jean-Pierre Armand David nació en Ezpeleta, pequeña localidad vasco-francesa, cercana a Baiona y famosa por sus pimientos.

ezpeleta Armand David: Misionero, explorador, naturalista…Casa típica de Ezpeleta (Foto wikipedia).

Desde pequeño se interesó por los insectos, las plantas y las aves, y, tras estudiar en el cercano seminario de Larresoro, pasó 10 años en Savona, norte de Italia, como profesor de ciencias naturales. Pero su objetivo eran las misiones, y así lo había solicitado a su superior.

En 1860, los padres lazaristas habían enviado misioneros a Pekín, tras la apertura de esta ciudad a los extranjeros, para construir un colegio francés. Por eso, un año después, el director del Museo de Ciencias Naturales de París, Henri Milne-Edwards, pidió al superior de la orden la colaboración de sus misioneros para que le ayudaran en sus investigaciones científicas. En el grupo elegido no podía faltar Armand David, recién ordenado sacerdote, ya que conocía perfectamente el funcionamiento de un colegio, tenía la formación adecuada para la investigación científica, estaba deseando ir a las misiones y, con 35 años, se encontraba en la edad adecuada.

En la reunión previa a su partida con los expertos del Museo de París, la élite de los científicos franceses de la época, recibió un montón de encargos de casi todas las ramas de la Ciencias Naturales, así como consejos e información sobre China.

armand joveneuskomedia Armand David: Misionero, explorador, naturalista…Jean-Pierre Armand David (Foto Euskomedia).

Llegó a China en 1862 tras 5 meses de travesía por mar, ya que todavía no se había abierto el canal de Suez. Tras aclimatarse al país y al idioma, empezó a viajar por los alrededores de Pekín. Completó una colección zoológica y botánica que dejó impresionados a los académicos franceses, ya que China era muy desconocida entonces. Además daba idea del recolector tan hábil, animoso y preparado que era Armand David. Como recompensa le enviaron 1.000 francos para los gastos de la recogida de muestras de 1863 y le prometieron más dinero para los siguientes años.

El ciervo del padre David

En 1865 decidió ir al parque imperial, varios km al sur de Pekín, cuya entrada estaba prohibida y castigada con la pena de muerte. Quería comprobar la existencia de un animal que, según los rumores que le habían llegado, desde hacía tiempo vivía en paz en ese parque. Tuvo suerte y a través de una rendija de la muralla pudo observar de lejos un centenar de ejemplares y darse cuenta de que eran una especie nueva. Más tarde supo que esa manada era la única que quedaba, pues esta especie se había extinguido en su hábitat natural hacia el siglo III o IV por haber sido sus cuernos una de las fuentes de marfil de China en aquella época.

Para poder hacer una descripción científica de la especie y que su descubrimiento se aceptara oficialmente, intentó en vano a través de medios diplomáticos hacerse con un ejemplar. Finalmente lo consiguió sobornando a los guardias tártaros del parque: restos de dos ejemplares hembras, uno adulto y otro joven, con rabos largos como de burro y pezuñas como de vaca. Meses más tarde, los esfuerzos diplomáticos dieron su fruto: le regalaron un macho adulto y dos hembras vivos. Aunque murieron al poco tiempo en el jardín de la embajada, le resultaron de gran ayuda. Tras hacer en París un análisis anatómico comparativo se creó un nuevo género y se denominó científicamente a esta especie como “Elaphurus davidianus A. Milne–Edwards, 1866”, coloquialmente “ciervo del padre David” o “milú”.

En la actualidad el ciervo del padre David se cría en cautividad por todo el mundo. En 1993 se calculaba una población de 1000 ejemplares entre zoológicos y granjas. En Nueva Zelanda y otros países su carne es muy apreciada, lo que unido a su tamaño resulta muy rentable.

Su hábitat original se desconoce, pero se cree que eran las marismas, por su afición al agua y sus pezuñas alargadas. En varias reservas chinas la población de ciervos del padre David está aumentando y quizás con el tiempo pueda volver a ser un animal salvaje.

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“Elaphurus davidianus A. Milne–Edwards, 1866″, ciervo del padre David o milú. (Foto wikipedia).

China en la época de Armand David

En 1773, justo en la época en que cada vez era mayor el número de viajes de exploración, China cerró sus fronteras a los extranjeros.

La creciente presión de las potencias occidentales para establecer colonias estratégicas en China provocó varias revueltas contra los europeos en el siglo XIX: las dos guerras del Opio, la Rebelión Taiping y la Rebelión Boxer. Tras las Guerras del Opio, los europeos ganaron el derecho a establecerse en varios puertos, lo que les permitió adentrarse en el interior ocasionalmente.

El ambiente de rechazo a las potencias europeas que ocupaban China le obligó a tomar precauciones, con el fin de protegerse del odio de la población y las sospechas de las autoridades. Iba siempre con fusil y revólver para cazar ejemplares, pero también para defenderse de los ladrones de caminos.

En este contexto queda la duda de, si además de científico y misionero, actuó como espía francés. En muchas ocasiones, los chinos pensaron que iba a conocer el país para saber donde había oro, plata y otros metales, ya que en sus mapas aparecían todos estos detalles. Incluso, llegó a ser envenenado varias veces. También en su círculo académico y religioso lo sospecharon, ya que cuando volvió a Paris en 1871 para recuperarse tras sus viajes, lo primero que hizo fue ir a ver al presidente de Francia Thiers, recién acabada la guerra franco-prusiana.

mission armand david Armand David: Misionero, explorador, naturalista…

Armand David caracterizado para pasar desapercibido en sus viajes .(Foto wikipedia).

Sus viajes

Tras el éxito de los primeros trabajos, los responsables del museo pidieron a su superior que lo liberara de sus tareas evangélicas para que se dedicara en exclusividad a sus labores naturalísticas. Así, a partir de 1866 se convirtió en explorador a cuenta del Museo de Ciencias Naturales de París y del Ministerio de Educación. Esto le permitió organizar tres misiones de exploración a través de la China desconocida:

mapa viajes david Armand David: Misionero, explorador, naturalista…Los tres viajes principales de Armand David. (Foto wikipedia).

1º. Viaje. En 1866, duró 7,5 meses y recorrió 1.500 km en Mongolia oriental. Recogieron muestras de 150 especies de aves y mamíferos, 124 de plantas y 250 de insectos. Los fósiles recogidos, aunque pocos, sirvieron de punto de partida para la investigación paleontológica de China. Acabó el viaje enfermo de reumatismo y fiebre. El roedor gerbil o gerbilo (Gerbillus unguiculatus) es el descubrimiento más conocido de este primer viaje.

2º viaje. En 1869, recorrió durante un año el Tíbet oriental, en el desconocido para los europeos principado de Moupin, uno de los pequeños y salvajes estados de un territorio extenso y boscoso en las alturas, entre las fronteras de China, Tíbet y Mongolia. Es, sin duda, el más exitoso de los tres viajes. Con la ayuda de los cazadores de la zona, consiguió decenas de nuevas especies:

-       El gran panda, a quien denominó Ursus melanoleucus, oso blanquinegro. Tras un análisis más detallado de los datos anatómicos, en 1870 se creó el género Ailuropoda y pasó a denominarse Ailuropoda melanoleuca (David, 1869).

-       El mono dorado: Rhinopithecus roxellana (Milne-Edwards,1870), corpulento, cara verde-azulada o turquesa, nariz muy corta y curvada casi hasta los ojos, cabeza de un naranja vivo, extremidades grandes y musculosas, y cola larga y fuerte. Pelaje de la espalda dorado y pelo largo. En los jarrones e imágenes de tinta china antiguas aparecían lo que se pensaba que eran duendes o criaturas mitológicas. El descubrimiento de Armand David demostró que era una criatura real. En la actualidad el Gobierno chino le considera como especie con primer nivel de protección en catorce reservas y en algunos zoológicos con intención de facilitar su reproducción. A pesar de ello, su conservación peligra por dos amenazas principales: una, porque para la medicina tradicional china, su piel tiene propiedades medicinales; la otra es la destrucción de su hábitat por la expansión de las actividades humanas.

-       En lo que respecta a la flora destaca el descubrimiento de la Davidia involucrata, el árbol de las palomas o de los pañuelos, por la apariencia de sus flores en primavera, y con la particularidad de que florece cada diez años. En este segundo viaje recogió y secó cientos de plantas: entre ellos 15 especies de rododendros, una de ellas epifita. El herbario que Armand David envió a París constaba de 3.500 plantas, de las cuales 250 eran especies nuevas. Esto, a pesar de que su mayor dedicación era para las especies animales, que tenía que secar y conservar antes de que la alta humedad y el bochorno ambiental del lugar las echara a perder. Como él dice en su diario del segundo viaje, ésa es con diferencia la zona de China más rica en especies vegetales y un botánico tendría trabajo para mucho tiempo.

Tras finalizar su segundo viaje y ante la imposibilidad de volver a Pekín por las revueltas contra las potencias occidentales, embarca hacia Marsella. Al hacer escala en Ceilán se entera de la declaración de guerra de Francia a Prusia. Cuando llegó a Marsella también tuvo que cambiar sus planes, pues París se preparaba para el sitio del ejército prusiano. Decidió ir a Italia, a visitar a antiguos alumnos como el marqués Giacomo Doria, que en 1867 había fundado el Museo de Ciencias Naturales de Génova. En esta ciudad tuvo oportunidad de conocer la obra de Darwin El origen de las especies. Aunque en un primer momento no lo aceptó con todas sus implicaciones, tampoco le cerró la puerta. Tras asimilar sus conceptos, los utilizaría como hipótesis de trabajo en su tercer viaje. Esto no deja de sorprender, por un lado, por su condición religiosa, y por otro lado, porque el darwinismo no fue aceptado en Francia hasta mucho después.

3º viaje. 1872: Cerca de Shanghái, en Ningbo, conoció al cónsul británico, Robert Swinhoe, naturalista aficionado, y tras admirar su colección de especies de la región decidió pasar casi dos meses estudiando la zona sur.

En 1873, en Wuhan, está a punto de morir, incluso el dominico asturiano padre Calunga le administró la extremaunción. Estaba muy débil: malaria, reumatismo, fuertes dolores en las articulaciones, trastornos gastrointestinales, por la nariz echó un gusano helminto, forúnculos, hemorroides, episodios de fiebre y una profunda tos crónica. Su intención era volver a Shanghái, pensando que, al ser un clima más saludable, se recuperaría. Después iría a Filipinas, Japón, América y Francia. Pero no consiguió recuperarse del todo y en 1874 embarca hacia Europa. A partir de ese momento se dedicó a enseñar ciencias naturales en la residencia principal de los lazaristas en París, donde también montó un museo con aportaciones enviadas por conocidos suyos de todo el mundo.

En 1875 se le concedió la medalla de oro de la Sociedad Geográfica de París. El gobierno de Francia le otorgó varias veces la Legión de Honor, siendo rechazada por él. Finalmente, acabaron enviándosela, sin más. Murió en París el 10 de abril de 1900.

Darwin, Wallace y David

La observación de la distribución de las especies en las zonas que recorrió en sus viajes, y la constatación de que especies similares se reparten por territorios adyacentes, le llevo a concluir que todas podrían derivar de una sola especie. A esta conclusión habían llegado también, cada uno por su cuenta, Darwin y Wallace. Tras la lectura del Origen de las especies, vio que sus observaciones encajaban con la teoría de la evolución.

En 1877, cuando David estaba llegando a estas conclusiones, el papa Pio IX proclama que el darwinismo es una aberración fruto del orgullo loco del hombre. Tras su muerte, su sucesor, León XIII, con el fin de fortalecer la fe también en el campo de la ciencia, hizo un llamamiento a todos los intelectuales del mundo católico. En este contexto, se creó por ejemplo, la publicación Etudes Historiques et Religieuses du Diocèse de Bayonne. Por su parte, el rector del Instituto Católico de París convocó un congreso con expertos e intelectuales católicos, en orden a conseguir la reconciliación entre ciencia e iglesia.

La ponencia presentada por David explicando sus ideas evolucionistas fue respondida con varios minutos de pitidos y gritos. Esto le afectó en gran medida. Por un lado, le sorprendió que lo más granado del catolicismo no le replicara con argumentos y sí con chillidos; por otro lado, le asustó tanto que no se atrevió en adelante a exponer sus ideas tan claramente. Se le ha considerado un “evolucionista mitigado”, ya que intentó compaginar la evolución con las tesis creacionistas.

Su aportación a la obra de Wallace

Alfred Russel Wallace (1823-1913) es “el otro” padre de la selección natural junto con Darwin, así como el fundador de la zoogeografía. En 1876 publicó The Geographical Distribution of Animals, donde propone la clasificación de las regiones biogeográficas del mundo basada en la distribución de varios grupos de animales terrestres y en las semejanzas y diferencias entre los distintos territorios. Para la elaboración de este trabajo fue muy valiosa la detallada información aportada por Armand David, y Wallace la utilizó para la descripción del límite entre las regiones paleoártica y oriental.

David conservacionista

En sus viajes pudo observar el impacto de una civilización milenaria en expansión sobre la naturaleza, y la preocupación que le generaban las consecuencias futuras de la actividad humana:

-       “En mi interior pienso que el progreso mejorará el nivel general de la educación y del conocimiento humanos, hasta un punto donde se utilizarán todos los diversos seres de este mundo, pero con medida; desgraciadamente, eso llegará demasiado tarde para muchas especies. Soñemos con el futuro.”

-       “La organización de sociedades protectoras de animales será un logro para esas ideas de justicia universal (…)”.

-       “… la completa desaparición de los bosques que llegará pronto, traerá consigo la desaparición de muchas especies, y sí, seguramente, también el cambio del clima del país.”

Sus números

Fue el descubridor de unas 70 nuevas especies de mamíferos -a saber, antílopes (3), ardillas voladoras (2), ciervos (unos 15), jabalís (1), marmotas (2), monos (2), muflones (2), murciélagos (5), ratones (27), topillos (3), topos (10), jerbos, liebres enanas-; de anfibios -entre ellos, anuros (15), urodelos (4) y la salamandra gigante (el anfibio más grande del mundo, hasta 1,8 metros de largo) Sieboldia davidiana-; de reptiles (unos 50, tortugas, saurios y ofidios); de aves (65); y de cientos de moluscos, arácnidos, insectos y crustáceos.

David y las Especies Invasoras

Otra especie que descubrió y trajo a Europa, es el arbusto de mariposas Buddleja davidii, originaria de la zona del Tibet. En 1930 ya se encontraba naturalizada en Francia y durante la Segunda Guerra Mundial, experimentó una expansión sorprendente. Tras examinar su hábitat natural en China, se vio que se desarrollaba en taludes pedregosos, graveras y terrenos con guijarros, sustratos muy similares a edificios en ruinas, cunetas de carreteras y vías de tren, paisajes frecuentes en Europa en este momento de su historia.

En la actualidad en el Reino Unido se la considera una de las 20 especies alóctonas más invasoras, llegándose a relacionar su gran expansión en los últimos años con el cambio climático. En Suiza también es una especie problemática, incluida en una ‘lista negra’ junto con otras 26 especies alóctonas invasoras (Gigon & Weber 2005). Por su vigoroso crecimiento, tiende a formar comunidades muy densas con una flora asociada en general ruderal, muy banal, dificultando el establecimiento y desarrollo de otras especies autóctonas; este hecho puede ser especialmente preocupante en hábitats riparios.

En Euskadi también es abundante en el área metropolitana de Bilbao, llegando en ocasiones a formar verdaderas arbustedas de hasta 2-3 m de altura con ella casi como única especie leñosa. Afortunadamente, hasta el momento no supone una amenaza en los Espacios Naturales Protegidos, aunque en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai existen algunas poblaciones que podrían constituir un importante foco de expansión en el futuro.

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Buddleja davidii, arbusto de mariposas. (Foto wikipedia).

Su legado

En definitiva, podemos resumir que Armand David fue un hombre excepcional con una vida apasionante. Su profundo conocimiento de la naturaleza y del ser humano, le hizo aceptar una teoría científica que iba directamente contra sus creencias religiosas, adoptando una postura que recuerda a Galileo con “y sin embargo se mueve”; fue capaz de prever el impacto de las actividades humanas en el medio ambiente, en la biodiversidad e incluso en el clima; y sus descubrimientos completaron los realizados por otros dos grandes como Darwin y Wallace. Paradójicamente, una de las especies que descubrió este conservacionista y que trajo de China, ahora es una amenaza para la flora de otras partes del mundo.

Bibliografía

-       “Hacia los confines del mundo” de Harry Thompson, Ed. Salamandra 2007.

-       “Armand David, pandaren aita” de Kepa Altonaga, Elhuyar Fundazioa 2001.

-       http://www.euskomedia.org/aunamendi/27735

-       http://es.wikipedia.org/wiki

-       http://www.quo.es/index.php/multimedia/(media)/31057

-       “Flora alóctona invasora en Bizkaia”, Diputación Foral de Bizkaia, 2010.

Esta entrada participa en la XIX Edición del Carnaval de Biología, organizado por La Fila De Atrás, blog perteneciente a @MyrRB.

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2 thoughts on “Armand David: Misionero, explorador, naturalista…”

  1. Gracias por hablarnos de este personaje, no lo conocía y ha sido muy interesante (lo leí en mi móvil y no había podido comentar) :)

    1. Yo tampoco lo conocía hasta la conferencia de Kepa Altonaga. La figura de Armand David me sorprendió por el desconocimiento de su figura a pesar de su importante labor científica y ser vasco-francés. Por otra parte, el libro de Altonaga, además de ser una pormenorizada descripción de la vida del misionero naturalista, lo contextualiza detalladamente con los avances científicos de su época, sirviendo también como un completo repaso a la historia natural.

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