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Desafíos globales en el siglo XXI: la superpoblación

En la actualidad son muchas las incertidumbres que se nos presentan respecto a la evolución de la sociedad en el siglo XXI. Algunas son inquietudes que han acompañado al ser humano desde siempre, pero hay otras que han aparecido hace pocos años y que además tienen una escala global. Y son de todo tipo: económicas, políticas, sociales, ambientales… En algunas partes del planeta la principal preocupación sigue siendo el hambre, la pobreza, la enfermedad, el conflicto por los recursos… nada nuevo bajo el sol. Pero hay otros que han ido apareciendo con el desarrollo tecnológico producido desde la revolución industrial: superpoblación, crisis energética, contaminación, cambio climático…

En esta entrada y las siguientes voy a analizar algunos de estos desafíos a los que se enfrenta la Humanidad, empezando con la superpoblación. Y como el Carnaval de Humanidades de este mes está dedicado a los libros de ciencia, nada mejor que empezar con un clásico:

"Malthus and the New World: Peopling America and Australia"
photo: Newtown grafitti

Malthus y la superpoblación

Esta preocupación por la superpoblación no es nueva. En su célebre ensayo de 1798, Thomas Malthus ya expresaba su preocupación por los resultados de unos sencillos cálculos basados en el conocimiento empírico de aquella época. Por aquel entonces, se estimaba que, en condiciones de disponibilidad suficiente de alimentos, la población se duplicaba cada 25 años, y tomaba como ejemplo la colonización de América. Por otro lado veía que la única forma de incrementar la producción de alimentos era aumentar la superficie de tierra dedicada a la agricultura. Haciendo una estimación que él reconoce muy optimista, calcula que en 25 años se podría aumentar la superficie agrícola en una cantidad semejante a la existente en el momento inicial. Así, al cabo de 25 años se habrían duplicado tanto la producción de alimentos como la población, pero al cabo de 50, la población se habría multiplicado por 8 y la producción de alimentos sólo por 3. Es decir, mientras que la producción de alimentos crece aritméticamente, la población sigue una progresión geométrica. De esta forma, partiendo de una población de 1.000 millones de habitantes en el planeta al cabo de 100 años tendríamos 16.000 pero la producción de alimentos sólo se habría multiplicado por 5; 200 años después, la población sería de 256.000 millones con un incremento de la cantidad de alimentos de sólo 9 veces con respecto al momento inicial. En su opinión, por mucho que se pudiera incrementar la capacidad de producción de alimentos nunca se podría llegar a alcanzar el ritmo de crecimiento de la población, por lo que tarde o temprano surgirán problemas sociales y económicos, tanto a nivel interno como entre países, lo que se ha venido en llamar “catástrofe malthusiana”.

Crecimiento malthusiano

Tabla 1. Diferencias en el ratio de crecimiento de la producción de alimentos y en el de la población, Malthus 1798.

También ha habido otras predicciones neo-Malthusianas mucho más recientes que también han predicho consecuencias más o menos catastrofistas de este ritmo de crecimiento de la población. Así, en 1967, el biólogo Paul R. Ehrlich, especializado en estudios de crecimiento poblacional y escasez de recursos, creía que “La batalla para alimentar la humanidad está acabada. En los 70 y 80 cientos de millones de personas morirán de hambre a pesar de todos los programas de choque existentes en la actualidad. Para esa fecha nadie puede evitar un sustancial incremento de la tasa de mortalidad mundial…” Por su parte, en la célebre Cumbre de la Tierra de 1992 celebrada en Río de Janeiro, su programa Agenda 21 para la integración de los criterios del desarrollo sostenible en la gestión de las instituciones públicas considera que “La Humanidad se encuentra en un momento decisivo. Nos enfrentamos a la perpetuación de las disparidades entre y dentro de las naciones, empeoramiento de la pobreza, del hambre, de la enfermedad y del analfabetismo, y el deterioro continuo de los ecosistemas de los que depende nuestro bienestar.”

Sin embargo, aunque en la actualidad hay problemas graves, la situación no ha llegado a ser tan catastrófica. A partir del siglo XIX, la revolución industrial, con los avances en el conocimiento de la fisiología vegetal y la producción de los primeros fitosanitarios y fertilizantes agrícolas, y el inicio de la medicina moderna, permitió aumentar el rendimiento de los cultivos y disminuir la mortalidad. Esto propició un rápido crecimiento de la población que se vio incrementado con la revolución verde tras la 2ª Guerra Mundial, donde el desarrollo de la química y la biología permitieron la síntesis de gran cantidad de fertilizantes y fitosanitarios más eficientes, y nuevas variedades de trigo, maíz y arroz que doblaron la producción de grano en poco tiempo.

Así, la esperanza de vida en los países industrializados, que a mediados de este siglo era de 40 años, pasó a 47 en 1900, a 68 en 1959 y a 77 en el año 2000. Como consecuencia de todo esto tenemos la siguiente curva de crecimiento de la población mundial:

World population Growth History

Gráfica 1. Crecimiento de la población mundial a través de la Historia en miles de millones. (Population Reference Bureau; and United Nations, World Population Projections to 2100, 1998).

El siglo XX empezó con 1,6 miles de millones de personas en el mundo y acabó con 6,1, alcanzando los 7 mil millones el pasado 31-11-2011. La tasa de crecimiento anual alcanzó su pico en 1963, llegando al 2,19%, lo que hizo saltar las alarmas de científicos e intelectuales. Así, la ONU organizó dos cumbres sobre población en 1954 y 1965, de las que salieron los primeros programas que tenían como objetivo ralentizar el crecimiento poblacional mediante servicios de planificación familiar. Pero estas políticas obtuvieron resultados muy dispares, dependiendo de las características culturales y religiosas de cada país.

En cualquier caso, desde entonces el ritmo de crecimiento de la población mundial ha estado disminuyendo, siendo en la actualidad del 1,14%, lo que supone que cada año la población mundial crece en 80 millones de personas.

¿Por qué está descendiendo el ritmo de crecimiento de la población? ¿Puede ser debido a la escasez de alimentos o de recursos? ¿Qué le hace pensar a la ONU que la población mundial no seguirá creciendo indefinidamente? ¿Significa esto que la población se estabilizará? Vamos con calma, antes de entrar en materia, unos apuntes de demografía.

La transición demográfica

A medida que un país se desarrolla y mejoran sus condiciones de vida, se producen una serie de cambios demográficos conocidos como transición demográfica, en donde se pueden diferenciar claramente una serie de fases.

La mayor parte de la historia de la Humanidad, la población creció muy despacio debido a que el número de nacimientos y el de muertes era muy parecido. Las altas tasas de fertilidad quedaban compensadas por la mortalidad puntual producida por guerras, hambrunas y epidemias, así como por malnutrición e infecciones crónicas de carácter habitual (Fase 1).

En los siglos XVII y XVIII mejoraron sensiblemente las condiciones de vida en Europa, haciendo que el número de nacimientos sobrepasara el de muertes, con el consiguiente incremento poblacional. Esto fue debido a una mayor higiene y a la mejora de las condiciones sanitarias, lo que se tradujo en un descenso de la incidencia de enfermedades infecciosas. A la vez, la expansión del comercio aumentó el suministro de alimentos y por tanto también mejoró la nutrición (Fase 2).

Pero muy pronto la tasa de nacimientos también empezó a disminuir (Fase 3), como resultado de varios factores: maternidad a edades más tardías, cambios en las costumbres, uso de anticonceptivos, emancipación de la mujer… Esto hace que se vuelvan a igualar las tasas de natalidad y mortalidad, y por tanto, que se vuelva a ralentizar el crecimiento poblacional (Fase 4). Incluso, se puede dar el caso de que el número de nacimientos descienda por debajo del de muertes, y si la inmigración no lo compensa, que descienda la población (Fase 5).

Classic demographic transition

Gráfica 2. La diferencia entre el número de nacimientos y el de muertes determina el incremento natural de la población (Population Reference Bureau).

Estos cambios demográficos tienen una repercusión directa en la estructura de la población por edades, que habitualmente se representa por un gráfico conocido como pirámide poblacional. El nombre se debe a que, en una situación de rápido crecimiento de la población, el número de personas jóvenes es mayor que el de rangos de edades avanzadas, lo que da lugar a que la base del gráfico sea mucho más ancha. Sin embargo, a medida que descienden el número de nacimientos y aumenta la esperanza de vida, se estrecha la base y se va ensanchando la parte media y alta del gráfico. Para el caso de la Comunidad Autónoma del País Vasco, podemos ver en azul la estructura de la población en 1981, con una clara forma de pirámide y una mella en el rango de edades 40-45, correspondiente al descenso de la natalidad y al aumento de la mortalidad provocados por la guerra civil (1936-1939). Sin embargo, en gris podemos ver los datos de 2008, con un tronco estrecho (la base un poco más ancha debido a un ligero repunte de la natalidad en los últimos años), adquiriendo forma de copa de árbol, y el aumento de esperanza de vida que alarga el extremo superior desde los 90 años a casi los 100, especialmente en el caso de las mujeres.


Pirámide pob. CAPV 1981-2008

Gráfica 3. Pirámide poblacional de la Comunidad Autónoma del País Vasco (Eustat 2010).

La transición demográfica en los países menos desarrollados

A principios del siglo XX, África, Asia y Latinoamérica se encontraban todavía en una situación previa a la transición demográfica. La mayoría de estos países, en mayor o menor medida, han ido experimentando esos cambios demográficos durante los cien últimos años, pero con algunas diferencias con respecto a lo sucedido en Europa. Tomando como ejemplos a Suecia y a México, podemos ver que la transición demográfica en este último se está produciendo a un ritmo mucho mayor.

53_24DemographTransition-Sweden-Mexico

Gráfica 4. Comparación de transiciones demográficas en Suecia y México (Population Reference Bureau).

Mientras que en Suecia, fertilidad y mortalidad descendieron paulatinamente durante 150 años, y la tasa de crecimiento poblacional no pasó del 1% anual, en México, que tenía una altísima tasa de mortalidad a principios del siglo XX, disminuyó ésta tres veces más rápido que Suecia, probablemente debido a la rápida mejora de las condiciones sanitarias públicas. Como la natalidad se mantuvo muy alta durante bastante tiempo, la tasa de crecimiento alcanzó el 2,7% en 1950 y la población llegó a los 26 millones, es decir, el doble que en 1900. A partir de ese momento, las políticas para reducir la fertilidad han reducido sensiblemente la tasa de natalidad, aunque todavía está bastante por encima de la de Suecia.

La historia demográfica de México puede representar a la de otros países menos desarrollados, aunque con muchas variaciones, dependiendo de la situación económica y de otros factores como la cultura y la religión. Los países subsaharianos son los que menos se acercan a estos cambios demográficos.

Fertilidad y cambio poblacional

Siendo la fertilidad una de las fuerzas que cambian la población, tenemos que ver cuáles son los agentes que la regulan. La fertilidad está influida en cada país por un rango de factores biológicos, culturales y económicos. Pero algunos de estos factores dependen a su vez de un componente determinante: la educación.

En los últimos años, en todas las regiones del mundo ha avanzado significativamente la alfabetización.

Alfabetización por sexo y región

Gráfica 5. Porcentajes de alfabetización por sexo y región, 1990-2008. (UNESCO, Instituto de Estadística, Centro de Datos).

La mejora en la educación afecta a la fertilidad porque las mujeres con más educación tienden a retrasar el matrimonio y la maternidad, prefieren familias más pequeñas y usan anticonceptivos. En este enlace podemos ver cómo a medida que aumenta el porcentaje de chicas jóvenes alfabetizadas desciende el número de hijos. Los puntos representan países y su tamaño está en función de su población, el color representa la región del mundo y dando al play podemos ver la evolución en el tiempo.

La características del binomio fertilidad-educación son muy diferentes entre países. En Mali en 2001 las mujeres sin educación tenían una media de 7,1 hijos, mientras que las que alcanzaban la educación secundaria tenían 4,1 hijos. Y las mujeres con educación superior en Mali tenían más hijos que las mujeres con educación superior en Egipto.

Y en los países más pobres, conseguir un nivel educativo bajo no implica un descenso automático en la fertilidad. Un estudio de 1995 encontró que en estos países las mujeres con unos pocos años de escolarización tenían tantos niños como las no escolarizadas, porque les permitía aumentar sus ingresos y mejorar su nutrición, y por tanto, aumentaba su capacidad para tener hijos. Pero vieron que las mujeres que completaban siete años de escolarización tenían muchos menos hijos que las menos escolarizadas, lo que sugiere que siete años puede ser el umbral para que la tasa de fertilidad empiece a descender en los países más pobres.

Hay otros factores que también influyen en el descenso de la natalidad, como se ve en países en los que no existe educación universal, es el caso de Senegal y Costa de Marfil. El acceso a los medios de comunicación muestra a las mujeres que pueden controlar su fertilidad y obtener beneficios de tener menos hijos. No deja de ser otra forma de acceder a la educación.

Fertility decline in some countries

Gráfica 6. Promedio de hijos por mujer en países con diferentes grados de desarrollo (World Population Prospects: The 2004 Revision, 2005).

 

Total Fertility 1965-2010

United Nations, Department of Economic and Social Affairs, Population Division (2013). World Fertility Data 2012(POP/DB/Fert/Rev2012).

Gráfica 7. Promedio mundial de hijos por mujer.

En definitiva, la educación universal, y en concreto el acceso de la mujer a la educación, es la mejor forma de controlar la natalidad.

No quería acabar este apartado sin comentar algo que llama la atención en la gráfica de porcentajes de alfabetización por sexos: las grandes diferencias que aún existen en la mayor parte del planeta entre los niveles de alfabetización de hombres y mujeres. Una situación que se ve más claramente en esta otra gráfica de hace 10 años (% de mujeres en azul claro y de hombres en azul oscuro):

 Adult literacy by region

Gráfica 8. Porcentajes de alfabetización por sexo y región, 2000-2004.

No aparecen los países más desarrollados porque prácticamente el 100% de la población está alfabetizada. Salvo en Latinoamérica y el Caribe, en el resto de las regiones se observa un nivel de alfabetización mucho menor en mujeres que en hombres. Es especialmente sangrante esta diferencia en los países árabes, ¡una triste brecha de 22 puntos!

Y, ahora sí, termino este apartado recomendándote que eches un vistazo a esta página, donde en tiempo real puedes ver el incremento de población, el número de nacimientos y muertes hoy y otras estadísticas a nivel global: http://www.worldometers.info/world-population/

Tendencias futuras

En definitiva, que la mayoría de los países en desarrollo se encuentran en la fase 3 de la transición demográfica, y algunos, los sub-Saharianos principalmente, en la fase 2, lo que significa el descenso global de nacimientos y de muertes en menor medida, y por lo tanto, una ralentización del crecimiento de la población mundial.

 World birth and death rates 1950-2005

Gráfica 9. Nacimientos, muertes e incremento natural de la población mundial por cada 1.000 habitantes (United Nations, World Population Prospects: The 2004 Revision, 2005).

Partiendo de los 7,2 miles de millones actuales, si se mantiene esta tendencia (1,14% de crecimiento anual actualmente, 1% en 2020 y 0,5% en 2050), la ONU calcula que en 2025 alcanzaremos los 8,1 mil millones de personas, casi los 10.000 millones en 2050 y se estabilizará cerca de los 11.000 millones en 2100, línea azul de la siguiente gráfica correspondiente a una “estimación media”:

poptrends_1950-2100

Gráfica 10. Población mundial, 1950-2100, según diferentes proyecciones y variantes.

La ONU ha hecho otras tres estimaciones variando la tasa de fertilidad que nos dan idea de cómo una pequeña variación en este parámetro afecta al crecimiento de la población. Por un lado, la línea violeta muestra cómo se dispararía la población si la fertilidad media mundial dejara de disminuir y se mantuviera constante en el nivel actual (ver gráfica 7). Si la media de fertilidad mundial sólo aumentara en medio hijo respecto a la estimación media, la población crecería según la línea roja, y si descendiera en la misma magnitud tendríamos la línea verde.

 Growth in ML developed countriesGráfica 11. Crecimiento de la población (en miles de millones) según grado de desarrollo de los países, 1950-2050.

Como ya hemos visto, la población de cada región del globo variará dependiendo, entre otras cosas, de la fase de su transición demográfica en la que se encuentre. La mayoría de los 3,7 miles de millones que se sumarán desde ahora hasta 2100 engrosarán la población de los países en desarrollo, principalmente en África, así como en India, Indonesia, Pakistán, Filipinas y Estados Unidos.

Projected pop. change 2005-2050

Gráfica 12. Estimación del cambio poblacional 2005-2050.

Estos cambios también afectarán al ranking de los países más poblados. En 2030, China cederá el primer puesto a la India, y comenzará en ese momento un acusado descenso del número de habitantes. India se mantendrá en lo más alto, alrededor de los 1.600 millones, hasta finalizar el siglo, manteniendo una gran distancia respecto a los demás. En 2050, Nigeria arrebatará el tercer puesto a los Estados Unidos con más de 400 millones y un ritmo vertiginoso de crecimiento que le llevará a los 900 millones en 2100.

Países más poblados en 2050

Gráfica 13. Estimación del cambio poblacional en los países que sobrepasarán los 200 millones de habitantes en 2100 (http://www.worldometers.info/world-population/).

En resumen, que si se mantienen las tendencias actuales en los países en desarrollo en cuanto al aumento de los niveles educacionales de la población, seguirá descendiendo la tasa de fertilidad, el crecimiento de la población mundial se ralentizará y se podrá estabilizar a finales de siglo. Incluso, si los países ricos echaran una mano a los más pobres, especialmente a los africanos, la estabilización de la población podría llegar antes. Hans Rosling, médico especializado en estadística del Instituto Karolinska de Suecia, que ha dirigido proyectos de desarrollo para la Organización Mundial de la Salud y UNICEF, lo explica de forma gráfica y amena en esta charla TED:

El hecho de que sepamos con bastante certeza que la población mundial no va a crecer indefinidamente nos puede aliviar un poco, pero no nos puede tranquilizar, ya que supone que en menos de 100 años tendremos entre 3 y 4 mil millones de bocas más que alimentar, con el aumento paralelo en la demanda de todo tipo de recursos. Entonces nos surgen nuevas preguntas: ¿Podrá el planeta abastecer a semejante población humana? ¿Qué afecciones sobre los recursos tendrá el cambio climático?, y viceversa, ¿Empeorará la explotación de los recursos a esta escala el cambio climático? ¿Nos enfrentamos a una catástrofe malthusiana cuando sobrepasemos la capacidad de carga del planeta? Intentaré dar respuesta a estas preguntas en las próximas entradas, mientras tanto te agradecería que me dejases tus comentarios y opiniones sobre estos temas.

Acabo con otra charla de Rosling, donde da las claves para conseguir estabilizar la población mediante la mejora de las condiciones de vida en los países pobres.

Actualización 11/05/2014: Colapso, de Juan Ignacio Pérez (@Uhandrea), catedrático de Fisiología y coordinador de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU

Referencias

Logo-VII-Edicion-Carnaval-Humanidades

 

“Este post participa en la VII Edición del Carnaval de Humanidades, acogido en el blog Afán por saber

La despensa de África

En el post anterior El negocio del hambre hablé de las hambrunas periódicas en África, de la hipocresía occidental cuya ayuda alimentaria depende de sus intereses económicos coyunturales y di mi opinión sobre la capacidad de abastecer de alimentos a una creciente población global de una forma sostenible.

Enlazando con este último punto, voy a presentar una experiencia africana como ejemplo del potencial que todavía existe en cuanto a la obtención de nuevos recursos alimentarios, mediante una explotación respetuosa con el medio ambiente y generando beneficios a nivel local. Se trata de la domesticación de especies locales de frutales en varias zonas de África, con un éxito sin precedentes. Pero antes hagamos un poco de historia de la domesticación.

La domesticación en el Neolítico

Hace unos 10.000 años, de forma simultánea en diferentes partes del mundo, tribus de cazadores-recolectores se convirtieron en agricultores y ganaderos, dando lugar a la revolución del Neolítico. La razón por la que esto se produjo en nueve zonas concretas del mundo y no en otras es que en estas regiones habitaban gran número de especies animales y vegetales potencialmente domesticables. Por ejemplo, el Creciente Fértil del suroeste asiático es el lugar de origen del trigo, cebada, guisantes, ovejas, cabras, vacas y cerdos, lo que permitió a sus domesticadores convertirse en los primeros agricultores y ganaderos de la Historia, allá por el 8.500 a.C. El éxito de estas técnicas permitió la expansión de estas especies hacia el este y el oeste por razones climáticas, constituyendo la base de la dieta de las poblaciones de Eurasia hasta el descubrimiento de América. A partir de ese momento, se produjo un intercambio de alimentos entre continentes y en el caso de Eurasia, su dieta se enriqueció con las patatas, judías, tomates, pimientos, etc., manteniéndose así con muy pocas variaciones desde entonces.

File:Centres of origin and spread of agriculture.svg

Mapa de los centros de origen de la agricultura y su expansión: el Creciente Fértil hace 11.000 años, las cuencas del Yangtze y del Río Amarillo hace 9.000 años, las montañas de Nueva Guinea hace 9.000-6.000 años, centro de México, Norte de Sudamérica y África sub-Sahariana (localización exacta desconocida) hace 5.000-4.000 años, y este de Norteamérica hace 4.000-3.000 años. (Joey Roe para Wikimedia Commons).

En el caso del ganado, de los 14 mamíferos domesticados en la actualidad sólo el reno se ha unido a este grupo en el último milenio. Los cinco más valiosos (oveja, cabra, vaca, cerdo y caballo) se domesticaron hacia el 4.000 a.C. Los intentos recientes por domesticar ciervos, cebras o bisontes no han tenido éxito, y los que lo han tenido son de poco interés económico: zorro ártico, hámster, rata de laboratorio y conejo.

Por su parte, algunas plantas se han podido domesticar en tiempos recientes, como los arándanos, nueces de macadamia, nueces pacanas y fresas, pero nada comparable a la importancia del trigo o del arroz.

Macadamia nuts in the coconut "bowl"
photo: Tatters:)
Pecans
photo: Tobyotter

Nueces de Macadamia y nueces pecanas.

Quizás dentro de poco las nuevas técnicas de biotecnología permitan domesticar especies que hasta ahora se resistían. Por ejemplo, en el caso de las almendras, se domesticaron en la Edad de Bronce, 2.000-3.000 a.C. El tipo salvaje es muy amargo y tóxico, debido al glucósido amigdalina que se transforma en cianuro de hidrógeno al metabolizarse. Se cree que quizás por mutación espontánea aparecieron variedades con menos amigdalina, que los agricultores pudieron ir seleccionando hasta conseguir las almendras actuales. Sin embargo, esto mismo no se pudo hacer con las bellotas. Ahora sabemos que eso fue debido a que en las almendras la amargura está controlada por un solo gen, mientras que en las bellotas se debe a varios genes.

File:Amygdalin skeletal.png    →     File:Hydrogen-cyanide-2D.svg

Cuando la amigdalina se descompone da lugar al cianuro de hidrógeno, un ácido débil con ligero olor a almendras, utilizado como veneno ya que interfiere con las enzimas de la cadena respiratoria que contienen hierro.

Domesticando en África

Una silenciosa revolución se ha producido en los últimos años en algunos puntos del continente africano. En la región noroeste de Camerún a finales del siglo XX, se podía palpar la pobreza y ver escenas reales de hambre. Pero todo cambió en el año 2000, cuando se empezaron a ver los frutos (¡y nunca mejor dicho!) de los trabajos de investigación del Centro Agroforestal Mundial, dirigidos por Roger Leakey. A mediados de los 90, investigadores de este centro llevaron a cabo sondeos por el Sahel y el sur y oeste de África, buscando qué árboles autóctonos eran los más valorados por los habitantes de cada área. Los resultados sorprendieron a los investigadores, que esperaban que las maderas de interés comercial fuesen las más citadas en las encuestas, sin embargo, fueron los árboles frutales los más apreciados por las poblaciones locales.

Como respuesta a este sorprendente hecho, el Centro Agroforestal Mundial lanzó en 1998 un programa de domesticación de árboles frutales, empezando por un puñado de especies: el mango arbustivo (Irvingia gabonensis), una especie africana no relacionada con el mango hindú; el safou o ciruela africana (Dacryodes edulis), una sabrosa fruta parecida al aguacate (en inglés también se le conoce como afrocado, juego de palabras afro + avocado); y un árbol productor de nueces conocido como njansan (Ricinodendron heudelotii). Aunque son comunes en los bosques, en las granjas crecían espontáneamente y tradicionalmente formaban parte de la dieta de las poblaciones locales, eran casi desconocidos para la ciencia.

File:OGBONO.JPGFile:Safoutier.jpg

Mango arbustivo africano y safou o ciruela africana (Wikimedia commons).

En las zonas rurales africanas se consume una enorme variedad de alimentos silvestres, frutas y semillas de más de 300 árboles autóctonos, según un estudio de la Universidad de Dschang en Camerún. En Malawi y Zambia hasta el 40% de las poblaciones rurales dependen de las frutas indígenas para mantenerse durante los “meses del hambre”, febrero y marzo, cuando las existencias de los graneros se han acabado y todavía no ha llegado la nueva cosecha.

Según el etnoecólogo Anthony Cunningham de la ONG People and Plants International, algunos de estos “alimentos del hambre” fueron domesticados por accidente. Es el caso de la marula (Sclerocarya birrea), un árbol sudafricano de la familia del anacardo con semillas comestibles dentro de un fruto agrio con olor a trementina. Los cazadores-recolectores elegían los mejores frutos y tiraban las semillas en sus campamentos, de forma que se fueron seleccionando los árboles de frutos más sabrosos. En la actualidad la marula se utiliza para hacer zumos, un licor llamado Amarula Cream y aceites cosméticos.

De la misma forma, generaciones de agricultores del África Occidental han seleccionado las variedades más sabrosas de ciruela africana y mango arbustivo y ahora su cultivo está generalizado. Pero la domesticación planificada comenzó con Leakey y Kate Schreckenberg del Overseas Development Institute de Londres, analizando los caracteres más apreciados por los consumidores. Posteriormente se eligieron los árboles salvajes más adecuados y los agricultores recibieron formación en técnicas tradicionales de horticultura, como el injerto. Aunque al principio se veían con recelo estas técnicas del hombre blanco, como parte de su “brujería”, las cosas cambiaron cuando vieron los resultados de los árboles injertados, que daban los frutos deseados en árboles que originalmente producían frutos mucho menos apetecibles.

Otras técnicas en las que se les ha formado son la clonación de las variedades deseadas mediante esquejes, forma sencilla de conseguir gran número de plantas genéticamente idénticas, y acodos, que acortan el tiempo necesario para que una planta llegue a dar frutos. Esto es importante en casos como el del árbol de la kola, en el que se desconoce cuánto tiempo tarda en la naturaleza en dar frutos, probablemente más de 20 años. Con los acodos el tiempo de espera se reduce a cuatro años y además se consiguen ejemplares enanos, evitando el riesgo de caerse del árbol cuando se recolecta en los árboles silvestres.

File:FA Geisenheim22.jpg

La forma más sencilla de obtener esquejes es cortando fragmentos de tallo e introduciéndolos en la tierra, para producir raíces. Las plantas enraizadas de esta manera serán idénticas a sus progenitoras, es decir, serán un clon de la planta original. En la foto vemos un ejemplar de vid micropropagada en agar mediante una técnica de microesquejado (Wikimedia Commons).

File:Layer (PSF).png

Esquema de la reproducción por acodo. Se introduce en el suelo una parte de una rama baja manteniendo el extremo al aire. Al cabo de un tiempo, la parte subterránea enraizará y se podrá cortar y transplantar como planta independiente pero genéticamente idéntica (clon) a la original (Wikimedia Commons).

Estas técnicas de horticultura son las utilizadas tradicionalmente en la agricultura occidental, en el que las variedades son desarrolladas por grandes empresas, y van dirigidas a su monocultivo en extensas plantaciones.

Sin embargo, el enfoque de este programa va mucho más allá, concentrándose en las necesidades de los pequeños productores, integrando los aspectos sociales, económicos y medioambientales, es decir, con el objetivo de conseguir la sostenibilidad del sistema productivo.

El éxito del programa es innegable: en 1998 apenas había dos viveros de éstos en Camerún, diez años después había varios cientos, dirigidos por, y para suministrar a, pequeños propietarios, con importantes beneficios que se quedan en las comunidades locales. Algunos agricultores han multiplicado sus beneficios por un factor de tres o más, lo que les ha permitido mejorar considerablemente su calidad de vida, e incluso ha animado a los jóvenes a quedarse en sus pueblos en vez de emigrar a las ciudades.

Para hacernos idea del cambio nos podemos centrar en el caso de Christophe Misse, a quien en los 90 su principal cultivo, el cacao, apenas le daba para mantenerse durante tres meses al año; ni con el sueldo extra de profesor a tiempo parcial conseguía muchas veces llegar a fin de mes. Pero tras asistir en 1999 a una sesión de formación montó un vivero con tres vecinos y en 2009 vendían más de 7.000 árboles al año. Sus cultivos de árboles autóctonos resultan mucho más rentables: los ciruelos africanos más fructíferos generan 20$ al año cada uno, cinco veces más que los arbustos del cacao, lo que ha permitido a Christophe construir una nueva casa y que sus dos hijos vayan a un colegio privado. Poco a poco va sustituyendo los arbustos de cacao por frutales, que además sirven de hábitat para la vida salvaje, y resisten mejor las sequías y otros cambios climáticos que los cultivos de maíz y mandioca. Cultivando diferentes especies de frutales se aseguran el futuro, evitando poner todos los huevos en la misma cesta.

Tan es así, que el éxito ha atraído a las grandes multinacionales. El Proyecto Novella es una colaboración de la multinacional Unilever, el Centro Agroforestal Mundial y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) entre otros, para promocionar la domesticación de Allanblackia, un grupo de árboles cuyas semillas contienen un aceite perfecto para hacer margarina. Unos 10.000 agricultores cultivaban en 2009 estos árboles en Ghana y Tanzania y se preveía llegar a los 200.000 agricultores y 25 millones de árboles en una década, alcanzando unos beneficios de 2.000 millones de dólares anuales, la mitad que la principal exportación agrícola del África Occidental, el cacao.

File:Allanblackia Seedlings at nursery.jpg

Viveros de Allanblackia en Ghana (Wikimedia Commons).

Frutales domesticables en África

Lo descrito hasta ahora es sólo una pequeña parte de un movimiento que podría cambiar las vidas de millones de africanos. África alberga más de 3.000 especies de frutales salvajes, muchas de las cuales están cerca de su domesticación. Bayas de chocolate, ciruelas de jengibre, naranjas de mono, gumvines, uvas de árbol… pueden jugar un papel importante en asegurar el suministro de alimento en áreas afectadas actualmente por la malnutrición.

Bayas de chocolate (Vitex spp.): Crecen por todo el África tropical, estos árboles producen gran cantidad de bayas negruzcas con aroma de chocolate.

Vitex rufescens A. Juss.
photo: Alex Popovkin, Bahia, Brazil

Aizen (Boscia senegalensis): Un flacucho matorral de las regiones más áridas y calurosas. Los habitantes del desierto comen sus frutos, semillas, raíces y hojas. Sus bayas amarillas del tamaño de una cereza son carnosas y dulces cuando están maduras y cuando se secan se transforman en una sustancia dulce similar al caramelo.

File:Boscia senegalensis - Occurrence in field.JPG

(Wikimedia Commons)

Fruta de ébano (Diospyros spp): Más conocido por su preciosa madera, el ébano también produce un fruto similar al caqui, grande, suculento con un delicado sabor dulce.

Diospyros sandwicensis
photo: D.Eickhoff

Ciruelas de jengibre (varios géneros de la familia Chrysobalanaceae): Distribuido por todo el África Subsahariana, tiene el crujido de una manzana y el sabor de una fresa.

Parinari leontopitheci Prance
photo: Alex Popovkin, Bahia, Brazil

Nísperos (Vangueria spp.): crecen bien terrenos áridos y los frutos cuando se secan huelen y saben como las manzanas secas.

File:Vangueria parvifolia IMG 3152.jpg

(Wikimedia Commons)

Ciruela de azúcar (Uapaca spp.): habitante de los bosques, árboles con frutos jugosos con sabor que recuerda a la miel.

Uapaca kirkiana
photo: tonrulkens

Detar dulce (Detarium senegalensis): Árbol leguminoso de las sabanas, sus vainas contienen una pulpa agridulce que se puede comer fresca o seca.

Detarium senegalense
photo: liesvanrompaey

Otras posibilidades

Creo que las posibilidades de seguir aumentando la producción de recursos alimenticios a nivel global es todavía considerable. Acabamos de ver una experiencia en la que, usando técnicas tradicionales, se beneficia la comunidad directamente, se consigue una explotación medioambientalmente sostenible y que presenta grandes potencialidades. Esperemos que la entrada de las multinacionales no den al traste con la idea y acaben convirtiéndolo, como habitualmente, en la explotación incontrolada de los recursos y de las poblaciones locales, para beneficio de las grandes corporaciones.

Además de la domesticación y de la biotecnología, hay también posibilidad de mejorar la eficiencia de los sistemas productivos agrícolas convencionales. Actualmente estos sistemas se caracterizan por el cultivo de pocas especies, el alto consumo de combustibles fósiles y de fertilizantes, y por un alto impacto negativo en el medio ambiente. Algunos estudios muestran que la diversificación de cultivos mejoraría la calidad de los ecosistemas agrícolas y reduciría las necesidades de insumos (energía, agua, plaguicidas y fertilizantes) para mantener la productividad.

Otra corriente que intenta reformar los sistemas de producción agrícola es la agricultura Darwiniana, que propone mejorar tanto las variedades cultivadas como la combinación de cultivos y los agroecosistemas tomando como base las estrategias utilizadas por la evolución.

En definitiva, técnicas todas ellas complementarias, que permiten seguir aumentando la producción agrícola sin ocupar nuevas tierras ni aumentar el impacto negativo en el medio. Todo es cuestión de voluntad política, de visión a largo plazo y de seguir haciendo ciencia.

Referencias

  • “Evolution, consequences and future of plant and animal domestication”. Jared Diamond, NATURE, VOL 418, 8 August 2002.
  • http://en.wikipedia.org/wiki/Almond
  • http://www.worldagroforestrycentre.org/
  • “Chocolate berries! Gingerbread plums!” Charlie Pye-Smith. 7 November 2009, NewScientist.
  • “Increasing Cropping System Diversity Balances Productivity, Profitability and Environmental”. Davis AS, Hill JD, Chase CA, Johanns AM, Liebman M (2012) Health. PLoS ONE 7(10): e47149. doi:10.1371/journal.pone.0047149.
  •  Darwinian Agriculture: How Understanding Evolution Can Improve Agriculture”. Denison, R. F. (2012) Princeton University Press: Princeton, NJ.

 

 

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El negocio del hambre

Los que éramos adolescentes en los 80 tenemos grabada en la memoria la hambruna que sufrieron Etiopía, Sudán y Somalia como consecuencia de una prolongada sequía  entre 1983 y 1985. La muerte provocada por la escasez de agua y alimentos, hizo que durante un tiempo se conociera esa región de África como “el infierno en la tierra”.

Pero, más que por las terribles imágenes que nos mostraba la televisión de la dramática situación que allí se vivía, creo que lo recordamos, desgraciadamente, por los conciertos benéficos que se celebraron para conseguir ayuda urgente, en la que participaron todas las estrellas del firmamento del rock y del pop de la época. El músico y actor irlandés Bob Geldof fue el impulsor de esta campaña, con la creación de la fundación Band Aid Trust. Entre las actuaciones más recordadas están la grabación en las navidades de los años 1984 y 1985 de las canciones Do They Know it’s Chritsmas y We Are the World, y, como acto principal, la celebración de dos conciertos simultáneos en los estadios Wembley de Londres y J.F.K. de Filadelfia, con más de 40 grupos y una duración de 16 horas. Para los amantes de la música ochentera es un evento difícil de olvidar.

(Alfabille para Wikimedia Commons)

Solemos pensar que las hambrunas que se dan periódicamente en África están relacionadas con las carencias de sus sistemas de producción agrícolas y ganaderos, que entre otras cosas, hace que cada vez que se produce un período de sequía, las cosechas obtenidas en estos países no sean capaces de abastecer a su población y dependan de la ayuda humanitaria. Pero, como es habitual, las cosas nunca son tan sencillas como parecen, y las causas de estas hambrunas no son sólo debidas a la falta de infraestructuras adecuadas o el mal tiempo, ni la solución es la supuesta ayuda desinteresada de los países ricos.

Unos datos

Veamos, por ejemplo, la producción agrícola y ganadera de Etiopía en los últimos años, según datos de la FAO:

 Etiopía-Evol.cosechas

Vemos que la producción de cereales ha crecido bastante en los últimos años, especialmente la de maíz, así como los tubérculos.

 Etiopía-Evol.ganadería

La producción de huevos de gallina ha sufrido unos curiosos altibajos y ha descendido a la cuarta parte en este periodo de diez años; la producción de ganado para carne se mantiene constante y la de leche de vaca se ha multiplicado por cuatro.

Siguiendo con datos de la FAO, vamos a comparar la producción de varias cosechas de los países africanos mencionados con algunos países europeos y EEUU, una de las potencias agrícolas mundiales. Añado el dato de la población de cada país como referencia.

Comparación producción agrícola

Vemos que Somalia, con una población que no llega a 10 millones, y Sudán, con una población similar a España, tienen una producción muy baja. Si sumamos el total de estas cosechas y dividimos por la población, apenas les corresponden 16 y 14 kg por persona y año respectivamente.

Sin embargo, el caso de Etiopía es muy distinto. Produce más judías y lentejas que Francia, Alemania y España juntos; más maíz que España y casi tanto como Alemania; tantos guisantes como EEUU y más que Alemania y España juntos; y sólo en el caso del trigo la producción es sensiblemente más baja. Por último, el reparto de estas cosechas ronda los 100 kg por persona y año.

Respecto a la producción por habitante, vemos claramente la diferencia entre los países excedentarios y los importadores, es decir, entre EEUU y Europa, por un lado, y África por otro. Luego veremos qué pasa con esas más de 1.000 toneladas por persona que se producen en EEUU anualmente.

Como última referencia, el dato de la demografía en estos países, también según la FAO:

Evolución población 1990-2012

 

Como vemos, las poblaciones de Alemania y Somalia apenas han variado desde 1990; Francia ha aumentado ligeramente y España un poco más. Otra vez es Etiopía la que da la nota: ha pasado de los 50 millones a principios de los 90 a superar recientemente los 85 millones de Alemania.

La ayuda alimentaria de Estados Unidos

La política de ayuda alimentaria de los EEUU es heredera de la experiencia del Plan Marshall, iniciativa cuyos objetivos eran contribuir a la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, frenar el avance comunista por ella y dar salida a sus excedentes agrícolas para impedir la caída de los precios. Estos tres aspectos: humanitario, político y económico han ido de la mano desde entonces. En 1954 se aprobó la Ley para la Ayuda y el Desarrollo del Comercio Agrícola (Public Law 480 – PL480), vigente desde entonces, marco legislativo de la ayuda alimentaria y el inicio de la cooperación con el Tercer Mundo. Como dice Karlos Pérez de Armiño, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad del País Vasco: “Esta normativa está claramente marcada por la presión ejercida por el lobby de agricultores, que necesitaba encontrar una salida a los grandes excedentes agrícolas acumulados tras las cosechas récord de comienzos de esa década. La PL480 estipula la compra por el gobierno de los excedentes de trigo para su uso como ayuda a los países en desarrollo, con dos objetivos: servir a los intereses estratégicos de la política exterior de EE.UU. y crear futuros mercados para sus exportaciones, de forma que sus receptores acaben convirtiéndose en compradores”. Resultado: la ayuda alimentaria de EEUU debe haber sido producida en EEUU.

Le champ de blé d'inde
photo: Fotosix

Desde la hambruna de 1984, Etiopía ha sido el principal receptor de la ayuda alimentaria de emergencia. Hasta 2003 esta ayuda superaba los 250 millones de dólares al año, pero a medida que crecía este tipo de ayuda, descendía la dedicada a desarrollar la agricultura local a largo plazo. En 2003 la ayuda alimentaria alcanzó un valor de 500 millones de dólares, frente a los 5 millones gastados en proyectos de desarrollo agrícola. El gasto anual del gobierno de EEUU en ayuda alimentaria depende del volumen de excedentes de cada cosecha. Las consecuencias de esto es que los granjeros etíopes no pueden vender sus excedentes en su propio país ni en la vecina Kenia donde ocurre lo mismo, lo cual hace sospechar que lo que pretenden los EEUU no es solucionar el problema del hambre sino perpetuarlo.

Ethiopian Crops
photo: La.Catholique

La demanda de las autoridades etíopes para que sustituyan la ayuda alimentaria por dinero en metálico para poder comprar los alimentos a los productores locales y, sólo si hiciera falta más recurrir a la ayuda alimentaria, ha chocado con la PL480. También los intentos realizados hasta el momento para cambiar esta política han fracasado. El pasado mes de junio, el Congreso de EEUU rechazó por 220 votos frente a 203 una propuesta para permitir que la ayuda alimentaria norteamericana pudiese ser comprada fuera de EEUU. El argumento principal para su defensa era que de esa forma la respuesta a una emergencia puede ser mucho más rápida, ya que se ha dado el caso en que uno de los envíos tardó dos años en llegar. Pero contra ella se ha posicionado no sólo el lobby agrícola, sino también el de los armadores, ya que esta ayuda es siempre transportada obligatoriamente por compañías de EEUU. Por otra parte, la excusa habitual para mantener la forma de ayuda actual es que la entrega de dinero facilitaría la corrupción entre algunos de los poderes de los países receptores.

La ayuda alimentaria de la Unión Europea

Aunque originalmente la motivación era la misma que en EEUU, las cosas cambiaron con el nuevo Reglamento Europeo de 1996, como comenta Karlos Pérez de Armiño: “Así, establece que la ayuda alimentaria debe orientarse no sólo a mejorar la situación nutricional, sino a un objetivo a largo plazo como es “el desarrollo económico y social equilibrado”, debiendo contribuir para ello a la lucha contra la pobreza. Otro aspecto destacable es que las ONG pueden solicitar no sólo la entrega de ayuda en especie, sino también de ayuda en metálico para financiar proyectos de seguridad alimentaria, lo que dota de mayor flexibilidad a sus intervenciones. Tal flexibilidad operativa también se ve favorecida con la posibilidad de que dichas financiaciones sean plurianuales, con las llamadas “acciones de sustitución” que permiten reemplazar la ayuda en especie por ayuda financiera o técnica cuando la situación del receptor mejora, y con la apuesta por las compras triangulares (alimentos comprados en terceros países en desarrollo).”

 

European Food Aid
photo: rockcohen

Controversias sobre la ayuda alimentaria

La cooperación al desarrollo siempre ha sido fuente de polémica, y dentro de ella, la ayuda alimentaria probablemente sea la que más críticas ha suscitado: las ya mencionadas de la necesidad de librarse de los excedentes agrícolas y ser herramienta de política exterior; alteración de las dietas locales, la también mencionada reducción de precios, desincentivación de la producción y dependencia del exterior, etc. Un ejemplo claro es la insuficiencia en algunos casos como respuesta a las hambrunas. En el caso de la hambruna en Darfur (Sudán) entre 1984 y 1986, no se llegaron a producir los millones de muertes pronosticados, pero no por la ayuda alimentaria de emergencia que sólo cubrió el 10% de las necesidades de la población, que llegó tarde y no alcanzó a los más pobres. Se consiguieron cinco veces más recursos de ciertas “estrategias de afrontamiento” (consumo de alimentos silvestres, emigración laboral, pequeño comercio, etc.), que los de la ayuda alimentaria. Además, esto les permitió mantener intacta su base de sustento (tierra y animales), y así recobrar su autosuficiencia al acabar la crisis. Por otro lado, a veces la ayuda contribuyó a incrementar la mortalidad, ya que el hacinamiento de los más afectados en campos de socorro facilitó la propagación de epidemias.

Para profundizar sobre este tema recomiendo este artículo del ya mencionado Karlos Pérez de Armiño.

European Food Aid in Africa
photo: rockcohen

El hambre en el siglo XXI

Periódicamente nos preguntamos si nuestro planeta será capaz de suministrar alimentos a la población humana al ritmo de crecimiento actual. Lógicamente nos preocupan los límites de la agricultura, la ganadería y la pesca, y el impacto ambiental de estas actividades.

En los últimos años se habían producido grandes avances en la reducción del hambre y la tecnología ha permitido que el porcentaje de la población con carencias alimentarias sea el más bajo de la historia, o dicho con otras palabras, nunca se había alimentado a tantas personas. Pero como bien explica Elodie Brans en este post, las cosas han empeorado desde 2007 por la conjunción de varios factores de todo tipo: el alza de los precios de los alimentos a nivel mundial fue debido a malas cosechas por malas condiciones climatológicas, al cambio de modelos dietéticos en Asia con el consiguiente aumento de la demanda global de alimentos, al incremento del precio del petróleo que afecta al coste de los fertilizantes y del transporte, y por último, al uso de parte de las cosechas para satisfacer la creciente demanda de biocombustibles.

Personalmente creo que la biología, la química y la tecnología en general seguirán permitiéndonos alimentar a una población creciente durante muchos años, incluso disminuyendo el impacto ambiental y adaptándonos al cambio climático. Pero difícilmente se conseguirá esto si no se cambia el modelo de reparto y las relaciones comerciales, en la que priman los intereses a corto plazo del mercado y de sectores económicos determinados, frente a los de la mayoría de las personas.

Pero como acaba su post Elodie Brans, también nosotros, pequeños consumidores, podemos aportar nuestro granito de arena. Y ser conscientes de que, aunque ahora aquí estemos pasando unos años de “profunda” crisis, hay países en los que la crisis es eterna y que estarían encantados de sufrir crisis como la nuestra. Y no por circunstancias insuperables o técnicamente insalvables, sino por simple egoísmo de los países ricos.

Por eso también me parecen dignas de recordar iniciativas como la de Live Aid, que tanta repercusión tuvo en los 80, y que a algunos nos dejaron una huella imborrable, musical y humana. El próximo 13 de julio se cumplirán 28 años del doble concierto en Londres y Filadelfia, así que os dejo con la participación de Queen en este evento, considerado el mejor concierto de la historia.

Referencias

Actualización 10/07/2013 - Aportación de Ununcuadio de una posible causa de la sequía de los 80 en Etiopía en el documental de la BBC “El oscurecimiento global” 

Actualización 11/05/2014Colapso, de Juan Ignacio Pérez (@Uhandrea), catedrático de Fisiología y coordinador de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

Actualización 12/08/2014 - El escándalo del desperdicio mundial de alimentos, de Javi Oribe en el blog La Ciencia y sus Demonios.

Actualización 13/08/2014 – Sobre la política agraria europea: No al rescate agrario, vía elEconomista.es. 

 

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La otra crisis

Nadie podía imaginarse, que con la excusa de la crisis, derechos sociales como la sanidad y la educación gratuitas, las condiciones laborales, y en general, el estado de bienestar que tanto costó conseguir, se pudieran venir abajo tan rápido. Las luchas de los trabajadores del siglo XIX y principios del XX contra el capitalismo salvaje, dieron como fruto que en Europa, después de la segunda guerra mundial, se establecieran unos servicios públicos gratuitos y unas condiciones dignas de trabajo, que garantizaran el desarrollo físico y espiritual de todas las personas. Se trataba, en definitiva, de que la riqueza obtenida del desarrollo económico de esos años se redistribuyera para mejorar la calidad de vida de todos y todas.

Después de años viviendo en estas condiciones, llegamos a pensar que esto era lo normal, tanto espacial como temporalmente. Quiero decir, creíamos que todo el mundo podía vivir así, y que este estado del bienestar iba a ser para siempre, que no había forma de volver al pasado. Solamente cuando viajábamos fuera de Europa nos dábamos cuenta de que no era así.

Hoy no voy a entrar al por qué de este retroceso, sino a comparar nuestra crisis con las que sufren en otras zonas del mundo. Tampoco voy a referirme a países desarrollados como Estados Unidos, que pese a considerarse un país rico, tiene un gran porcentaje de su población viviendo por debajo del umbral de pobreza. Me quiero centrar en los que habitualmente conocemos como Tercer Mundo, países en vías de desarrollo o países empobrecidos.

Estos países, generalmente ricos en recursos naturales, históricamente han sido escenarios de la explotación de los pobres, la población indígena, por la clase dirigente y las corporaciones transnacionales. Consecuencia de ello fue la aparición en el siglo XX de numerosos grupos guerrilleros de inspiración comunista que intentaron acabar con esa situación. Algunos llegaron al poder (Cuba, Nicaragua) con diferente éxito a la hora de enfrentarse a esa situación.

A pesar de la riqueza generada por la explotación de los recursos naturales, las condiciones de vida de las clases pobres no sólo no mejoraron sino que empeoraron, ya que se les obligaba a trasladar sus asentamientos o a trabajar en condiciones infrahumanas, similares a las de los trabajadores europeos del siglo XIX. En el caso de que se opusieran simplemente se les acusaba de guerrilleros y “se les eliminaba”. Algunos casos muy conocidos: Monseñor Romero, asesinado en 1980, e Ignacio Ellacuría y sus compañeros jesuitas en 1989, por denunciar la violación de los derechos humanos en El Salvador; Chico Mendes, sindicalista comprometido con la conservación de la selva, asesinado en 1988 en Brasil.

El colonialismo político del siglo anterior se había transformado en colonialismo económico promovido por las grandes corporaciones y ejecutado por las oligarquías locales. Además, sirvió como excusa para frenar el avance de las ideas opuestas al capitalismo exacerbado.

Durante los años 80 y 90 del pasado siglo, poco a poco, los países de Centro y Sudamérica consiguieron sacudirse las dictaduras políticas pero no las económicas, ya que en los años de bonanza, el FMI, el Banco Mundial y la banca internacional habían favorecido el endeudamiento agresivo. Llegó un momento en que no pudieron pagar su deuda, se privatizó, se desreguló y se recortó, empobreciendo aún más a la población. ¿Dónde he visto yo algo de esto últimamente?

Aunque el caso más conocido es el corralito argentino, en todos los países ha pasado algo parecido.

Parece ser que poco a poco están saliendo de ese círculo infernal, y el éxito de algunos al convertirse en potencias emergentes como Brasil quizás haya tapado las situaciones extremas que todavía se viven allí.

El modelo “corporación transnacional – convenio con gobierno local – explotación comunidades indígenas a cambio de limosnas” sigue plenamente vigente como se puede ver en el siguiente video:

Mineras canadienses, hidroeléctricas españolas, contaminación de acuíferos, cárcel y asesinatos a los que se oponen… sigue pasando en estos momentos. Casi con toda seguridad, estas corporaciones publicarán anualmente en sus países unas memorias de sostenibilidad muy aparentes, junto con otro tocho llamado Responsabilidad Social Corporativa… Bueno, ¡ejem!, en el caso de la eléctrica gallega este apartado de su web aparece vacío. No me extraña que luego alguna presidenta nacionalice empresas extranjeras.

Yo he tenido la oportunidad de conocer dos de estos casos personalmente. En 2005 participé en un seminario y unas jornadas técnicas sobre desarrollo sostenible en Valdivia (Chile), dentro de un proyecto de cooperación del Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Bizkaia. Las papeleras finlandesas talaban los bosques autóctonos para plantar eucaliptos y contaminaban los ríos, igual que en Euskadi hace 40 años. Fue como volver a la infancia. La parte positiva fue ver como se capacitaba a los indios mapuches para la comercialización de sus productos tradicionales y el agroturismo. En Guatemala, con amigos cooperantes visité en 2008 zonas turísticas y poblados indígenas, comprobando que allí las cosas están todavía muy verdes, y que no hay apoyo suficiente por parte del Gobierno para que el trabajo de los cooperantes tenga una mínima garantía de continuidad.

Las redes del capitalismo neoliberal se extienden hacia nosotros, primero provocando la crisis y luego atándonos a ella, pero para muchos pueblos las cosas apenas han cambiado en el último siglo. Quizás la diferencia en su caso es que ahora, ellos se agrupan en movimientos pacíficos y, con la ayuda de las redes sociales e internet puedan hacernos llegar su situación con más facilidad y evitar la impunidad con la que hasta ahora se les reprimía. Esperemos que sirva de algo.

http://www.publico.es/espana/445943/como-contar-la-crisis-espanola-hablando-de-ecuador

http://www.semillerosdepensamientos.org/es-centro-documentacion&page=0&limit=1&rpp=1&rel2=centro-documentacion