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Una excursión muy completa: naturaleza, historia, ciencias, literatura…

Para la mayoría de las personas de nuestra sociedad, inmersos en una cultura urbana cada vez más tecnológica, el paisaje natural que les rodea pasa normalmente desapercibido. Los urbanitas casi ni se fijan en los árboles de las aceras que a duras penas sobreviven en un ambiente hostil para ellos; los paseantes habituales por los parques urbanos quizás perciban el diferente efecto del paso de las estaciones en las especies de hoja caduca y perenne; muy pocos serán capaces de nombrar los árboles y arbustos que ven, y mucho menos si es una especie autóctona o foránea. Quizás, a finales de invierno, cuando se celebra el Día del Árbol, les puede surgir la necesidad de hacer algo por la naturaleza, decidan plantar un árbol, se fijen en si es un roble, cerezo o castaño, y sientan que les gustaría volver dentro de 50 o 100 años y ver en qué se ha convertido este palito que ahora tienen entre manos.

Aunque la mano del hombre ha alterado en gran medida la naturaleza, es posible que cerca de nuestras ciudades todavía podamos disfrutar de algún resto del bosque original, e incluso en las áreas que albergan o han albergado alguna actividad humana, podamos observar una gran variedad de especies vegetales y animales. A veces incluso podemos asombrarnos con la capacidad de la naturaleza para recuperar zonas en las que, durante muchos años, la mano humana eliminó su presencia para obtener materias primas, como en el caso de la minería.

Se conoce como vegetación potencial de un lugar la vegetación que existiría en el caso de que el ser humano no hubiese actuado sobre esa parte de la naturaleza. Son muchos los factores que determinan la vegetación: el clima actual y pasado, la altura sobre el nivel del mar, la orografía que lo circunda, la presencia de herbívoros… En este mapa de la Península Ibérica vemos que en la costa del Atlántico-Cantábrico predominarían los bosques de robles, hayas y alisos; en la costa mediterránea los algarrobos, palmitos y pinos carrasco; en la costa portuguesa y adentrándose en la zona sur de la meseta los bosques originales serían de encinas y alcornoques; en la meseta norte las encinas, rebollos y quejigos; en la banda de los Pirineos predominan las especies adaptadas a las alturas como abeto, pino negro y haya; y por último, en el valle del Ebro se forma un mosaico donde se mezclan especies del litoral mediterráneo, de las dos mesetas, junto con especies adaptadas al frío y la aridez, como la retama y la aulaga, y zonas mixtas.

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Vegetación potencial de la Península Ibérica (Wikimedia Commons)

Pero como hemos dicho, esta es la vegetación que existiría si las actividades humanas no la hubiesen alterado. Podemos decir que esta es la distribución de los bosques que se encontraron los romanos cuando invadieron la Península Ibérica, ya que las actividades de las poblaciones humanas autóctonas apenas habían modificado su entorno.

Para hacernos idea del grado de alteración del territorio por el ser humano, y en concreto de la vegetación, vamos a hacer una pequeña excursión por los alrededores de una ciudad. Veremos a pocos kilómetros del centro urbano una gran variedad de especies vegetales, entre las huellas de las actividades humanas de las diferentes épocas históricas.

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Museo Marítimo y Palacio de Congresos y de la Música, en el lugar donde se encontraba el astillero Euskalduna hasta 1985.

La ciudad elegida como punto de partida es Bilbao, una ciudad que empezó a crecer a finales de la Edad Media, gracias al comercio con diferentes puertos de Europa.(1) Se exportaba la lana castellana y el hierro vizcaíno y se importaban manufacturas de Inglaterra y los Países Bajos. También fueron importantes sus astilleros, gracias a la cercanía de los bosques y las minas de donde se obtenía la madera y el hierro necesarios para construir galeones, navíos de guerra, de correo y de mercancías para la ruta con las Indias. Los recursos naturales necesarios tanto para las actividades industriales como para el crecimiento y mantenimiento propios de la ciudad se obtenían del entorno que le rodeaba. Bilbao se encuentra en el fondo de un estrecho valle rodeado por montes de diferentes alturas, y lo atraviesa el río Nervión que se abre en un estuario hasta desembocar en el mar Cantábrico. Por ello, empezaremos nuestra excursión subiendo a uno de estos montes para poder tener una perspectiva más amplia del paisaje.

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La Torre Iberdrola asoma entre los restos de niebla; detrás, las luces de la mañana se reflejan en el Museo Guggenheim y delante, el Palacio Euskalduna y el nuevo estadio de San Mamés en construcción.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Desembocadura del río Nervión en el mar Cantábrico

Cuando vemos la ciudad desde aquí empezamos a notar una sensación que no teníamos cuando recorremos sus calles, entre los edificios y las aglomeraciones de gente. Parece como si de repente nos hiciésemos más pequeños al contemplar a otra escala el tamaño de las construcciones humanas comparadas con la orografía del territorio donde se asientan.

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(Wikimedia Commons)

“Muchas veces, contemplando desde el alto de la cordillera de Archanda mi nativa villa de Bilbao, he pensado que ha ido achicándose, a pesar de su ensanche, a medida que he ido creciendo yo. En un tiempo un paseo a Asúa, al otro lado de la cordillera, me parecía expedición de novela de Julio Verne, tiempo en que engaitábamos al que se iba a pasar unos días a Abadiano, y en que al jactarse cualquiera de nosotros de haber visto más pueblos que cualquiera de sus compañeros, citaba a Deusto, Portugalete, Alonsótegui, Galdácano, Derio o Arrigorriaga.” Recuerdos de niñez y de mocedad, Miguel de Unamuno 1908.

En esta mañana de otoño podemos ver con claridad la costa cantábrica, mientras que la niebla se acumula todavía en los valles interiores.

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Ascendemos la fuerte pendiente entre repoblaciones de eucaliptos. El género Eucalyptus lo componen más de 700 especies, la mayoría nativas de Australia y donde predominan sobre el resto de especies arbóreas. Actualmente se cultiva por todas las áreas tropicales y templadas del mundo, ya que la mayoría de las especies no toleran las heladas. En Bizkaia se cultiva el eucalipto colorado (Eucalyptus camaldulensis Dehnh) y el eucalipto azul de Tasmania (Eucalyptus globulus Labill). Su madera tiene varias aplicaciones aunque aquí se utiliza básicamente para la obtención de pasta de papel. Sus hojas son ricas en aceites esenciales, principalmente en la sustancia eucaliptol o cineol, que posee propiedades antisépticas y balsámicas, y se destina a las industrias farmacéutica y confitera (caramelos).

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Molécula del eucaliptol (1,8-cineol) (Wikimedia Commons)

En medicina popular con las hojas se preparan infusiones e inhalaciones para combatir los catarros y bronquitis. Recientes estudios han demostrado cierta acción hipoglucemiante debido a unos compuestos, los caliptósidos, por lo que puede tener utilidad en el tratamiento de la diabetes. Los caliptósidos son heterósidos, un conjunto de sustancias orgánicas que poseen uno o varios azúcares combinados con otro compuesto denominado genina.

También es importante para la elaboración de miel por producir abundante néctar y polen incluso en invierno, época crítica para el abastecimiento alimentario de las abejas.

Su rentabilidad se debe al rápido crecimiento y a la capacidad para rebrotar tras talas e incendios. Esa enorme fuerza hace que crezca en densas formaciones que excluyen a cualquier otra especie. Además, la hojarasca que se acumula en el suelo es rica en las sustancias antisépticas ya comentadas y afectan a la flora microbiana del suelo. Como consecuencia de todo ello, una vez establecido es muy difícil que la vegetación natural sea capaz de desplazar al eucalipto. También se han observado efectos nocivos en los invertebrados acuáticos de las corrientes donde se acumula esta hojarasca.

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Por último, sus largas raíces son capaces de absorber grandes cantidades de agua y pueden llegar a hacer desaparecer arroyos y manantiales, con gran impacto en el resto de la flora, la fauna y las actividades humanas que dependen de este recurso. De hecho, se utiliza para desecar zonas pantanosas, siendo especialmente útiles en los países afectados por la malaria ya que permiten eliminar los focos de mosquitos que transmiten esta enfermedad.(*)

Entre los eucaliptos podemos ver, en la ladera de enfrente, el mayor vertedero de residuos urbanos de Bizkaia, en el paraje conocido de Artigas. Dentro todavía del municipio de Bilbao, pero en el valle del río Cadagua que nace en la provincia de Burgos y recorre la comarca vizcaína de Encartaciones.

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Bajo las terrazas formadas por la compactación de las basuras, vemos dos edificios. El situado en la cota más baja corresponde a la planta de tratamiento de lixiviados, que evita que las aguas de escorrentía contaminadas por los residuos vayan a parar al río. También en este edificio hay un centro de interpretación donde el visitante puede conocer como se realiza la gestión de los residuos urbanos. En el edificio construido al pie de las terrazas se encuentra una planta de compostaje. Muy cerca de allí, en la ladera contigua del monte Arraiz y en el hueco abierto por una antigua cantera, podemos ver la planta de valorización energética de residuos de Zabalgarbi, es decir, una incineradora de basuras con producción de electricidad (ver este post); a su derecha asoma una parte del nuevo edificio de tratamiento mecánico-biológico de residuos urbanos. Estas infraestructuras se encargan de dar solución en el territorio de Bizkaia a uno de los principales impactos ambientales generados por las sociedades desarrolladas: la producción de residuos.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAAquí podemos ver la ubicación de estas instalaciones con respecto al pueblo de Alonsotegi. A la izquierda de la foto está el núcleo urbano de Bilbao.

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Si dirigimos nuestra mirada hacia el suroeste, aguas arriba del Cadagua, nos llama la atención un fenómeno muy habitual: densos bancos de niebla acumulados en el municipio de Güeñes, que parece que se van desbordar y cubrir también Alonsotegi. Diferentes microclimas a poca distancia, consecuencia de la accidentada orografía. Al fondo, como se suele decir, se alzan majestuosas las estribaciones de la meseta castellana: la Sierra Salvada y la Peña Angulo, en los límites de Bizkaia, Araba y Burgos.

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Abandonamos las plantaciones de eucaliptos y nos encontramos con otra especie foránea, aunque su explotación desde hace más 100 años ha convertido sus bosques en una estampa clásica de la vertiente cantábrica del País Vasco: el pino insignis o pino de Monterrey (Pinus radiata).

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Esta conífera es originaria de la costa pacífica de Norteamérica y fue descrita por primera vez en 1833 por Douglas en Monterrey (California). A finales del siglo XIX se utiliza en varios proyectos de reforestación de zonas degradadas de Inglaterra y Alemania. En el País Vasco se cita por primera vez en 1857, en un jardín de Lekeitio (Bizkaia), propiedad de Mario Adán de Yarza. Los estudios realizados por esta familia sirvieron para que la Diputación Foral de Bizkaia iniciara la repoblación de los montes de este territorio, que en aquel momento se encontraban muy deteriorados como consecuencia de la sobreexplotación histórica de los bosques, especialmente agravada tras las diversas guerras carlistas. Su fácil aclimatación permitió una rápida expansión y sirvió también como complemento a las explotaciones agrarias tradicionales que a finales del XIX sufrían una grave crisis. A mediados del siglo XX llegó a ocupar la mayor parte de la superficie forestal, transformando el monte vasco caducifolio autóctono, con sus funciones productivas y protectoras, en un monótono monocultivo de especies de crecimiento rápido con una única finalidad economicista. En la actualidad en Bizkaia se talan anualmente unas 2.000 Has de esta especie de pino, cuando tienen entre 30 y 40 años y un diámetro entre 30 y 50 cm, y se destina a carpintería, embalajes y madera para construcción.

Adio Mitxelena 1955

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El tronco recto y alto que este pino presenta en la mayoría de las repoblaciones, alcanza menos altura y crece más robusto, inclinado, y a veces hasta retorcido, cuando se ve sometido a los fuertes vientos de las cumbres.

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Este es el caso del pinar del cordal de Sasiburu, que en su cara sur se asoma a un desfiladero de 400 metros de caída, mientras que por la ladera norte, con pendientes más suaves, llegan los vientos cargados de humedad del mar

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Pocos árboles resisten las condiciones de estas cumbres, ya que además los suelos son escasos en profundidad y en nutrientes. Sin embargo, los arbustos y herbáceas son suficientes para alimentar a los herbívoros, y el ganado es habitual por estos parajes. Vistas las fuertes pendientes sería lógico pensar que sólo las cabras podrían acceder a estos recursos, pero de lejos descubrimos unas manchas marrones que parecen colgadas del acantilado.

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A medida que nos acercamos, somos capaces de distinguir un rebaño de reses “escaladoras” que se mueven con facilidad entre los peñascos.

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Esta zona suele ser utilizada habitualmente por grandes bandadas de buitres como mirador sobre el valle, pero es probable que también lo utilicen de muladar de vez en cuando, tras “un mal paso” de algún infortunado animal.

Al otro lado del valle, tenemos una magnífica vista del paraje conocido como Aldanazarra. Un círculo de prados casi perfecto rodeado de repoblaciones de diferentes especies exóticas y algún resto de bosque autóctono. Su curiosa forma corresponde a una ancestral forma de ordenar los usos del territorio, y que algunos sitúan en los inicios del Neolítico, ya que el centro del círculo y los límites en los cuatro puntos cardinales se marcaban con mojones de piedra sobre restos de cal y ceniza, al estilo de los crómlechs. En castellano se denomina sel y en euskera saroi o korta/gorta. Otra bonita historia del pasado al que quizás algún día dedique un post.

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Pero éste no es el único sel de Alonsotegi, hay muchos. De hecho, la mayor cumbre de esta zona es el monte Ganekogorta (998 m), que significa “sel de la cima”. Aquí lo podemos ver desde Sasiburu, y nadie diría que entre ambos puntos hay un profundo valle atravesado por el río Cadagua.

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Continuando por el cordal nos acercamos a una zona kárstica, es decir, formada por roca caliza que durante miles de años el agua de lluvia se ha encargado de disolver, dando lugar a cuevas, simas y galerías. En esta zona también se extrajo mineral de hierro entre 1900 y 1925.

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Además de los pastos, vemos helechos con un color rojizo propio del otoño, y algunos arbustos como espinos (Crataegus monogyna), brezos (Erica sp.) y árgomas, planta conocida en otros sitios como tojo o aulaga (Ulex europaeus). Es la vegetación habitual que predomina tras la desaparición del bosque original.

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Ulex europaeus

A medida que nos acercamos al karst sus formaciones características son cada vez más claras. Las ovejas pastan sobre las dolinas, depresiones cónicas formadas por el agua de lluvia, y que tarde o temprano colapsarán formando la entrada a una sima; al fondo vemos un pequeño afloramiento calcáreo, con las rocas redondeadas y el típico lapiaz, zona con acanaladuras y surcos separados por aristas cortantes, y donde, si no lo cruzas con cuidado, es fácil torcerse un tobillo. Estas rocas se formaron en el Cretácico Inferior hace aproximadamente 100 millones de años, en el fondo de un mar tropical, por lo que es fácil distinguir en ellas impresiones de conchas marinas. En la parte inferior hay otra pequeña depresión colmatada con los restos de un pequeño esfagnal o trampal: pequeñas turberas, donde el agua estancada contiene gran cantidad de materia orgánica en descomposición y poco oxígeno, albergando, por tanto, una fauna y una flora muy características. Su nombre viene del esfagno (Género Sphagnum) una clase de musgo típico de este hábitat.

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Hasta ahora nada especial que no veamos en cualquier terreno calizo. Pero si descendemos por cualquiera de las dos laderas, tanto por la norte que nos lleva a Barakaldo como por la sur hacia Alonsotegi, nos encontraremos entre la vegetación otro tipo de karst, el karst de agujas:

Karst de agujas

En este caso las rocas que afloran a la superficie tienen forma de agujas cónicas, afiladas y separadas unas de otras, con alturas de entre uno y cuatro metros. Este capricho de la naturaleza no deja de tener algo mágico, incluso fantasmagórico, si te acercas un día de niebla y te metes en el laberinto de agujas y arbustos, sintiendo el roce de la vegetación y las espinas del tojo que se enganchan en tu ropa. La diferencia con la forma redondeada de los karsts más comunes se debe al tipo de clima que ha erosionado las rocas. Mientras que a ésos se les denomina “de clima frío”, al karst de agujas se le conoce también como karst tropical porque es este clima cálido y húmedo el que moldea la caliza de esta forma. Tras sufrir este tipo de erosión, el karst se cubrió de óxidos y carbonatos de hierro, y así permaneció hasta que, varios millones de años después, la explotación minera lo volvió a dejar al descubierto.

Karst de agujas PIG-Bizkaia 1990

Proceso de formación de un karst de agujas. Instituto de Estudios Territoriales de la Diputación Foral de Bizkaia, 1990.

Enfrente vemos la ladera del monte Apuko-Ganeroitz, con una repoblación de hayas, entre las que se han plantado pinos para que les proporcionen sombra, ya que las hayas jóvenes no soportan la insolación directa en verano. A mediados de octubre las hojas de haya presentan ya un incipiente color amarillo entre el verde perenne de los pinos.

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Ni siquiera en este entorno aparentemente tranquilo podemos escapar de las huellas de la irracionalidad humana, en forma del vandalismo que refleja el desprecio fruto de la incultura, la ignorancia y la falta de respeto por el patrimonio natural e histórico. Un panel informativo sobre las especiales características de este karst, yace inerte a un lado del camino, arrancado, con las patas quebradas.

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Poco a poco nos hemos adentrado en los restos del bosque original que se ha recuperado en gran medida tras el abandono de las actividades mineras: encina (Quercus ilex), madroño o borto (Arbutus unedo), labiérnago (Phyllirea latifolia), laurel (Laurus nobilis)…

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¡Un momento! Aquí algo falla… Estamos a un paso del mar, con vientos predominantes del noroeste siempre cargados de humedad, el clima se considera del tipo hiperhúmedo y, sin embargo, la vegetación es claramente mediterránea…

Precipitaciones valle del Ebro-Euskadi

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Para buscar la explicación debemos mirar otra vez hacia el suelo. Como hemos dicho, una parte del agua disuelve la roca caliza y se filtra hacia el subsuelo, y el resto escapa rápidamente pendiente abajo por encima de las rocas. Como consecuencia de ello, la profundidad de los suelos es escasa y sin capacidad para retener el agua. Así que en este terreno la disponibilidad de agua para la vegetación es similar a la del clima mediterráneo.

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Que las condiciones para su crecimiento sean las óptimas no es suficiente para explicar la presencia de estas especies en las zonas costeras cantábricas, desde el este de Asturias hasta Gipuzkoa, donde los bosques que forman se conocen como encinares cantábricos. Se cree que tras la última glaciación, en el llamado óptimo climático del periodo Holoceno (hace 8.000-4.000 años) la flora mediterránea pudo haber avanzado por el valle del Ebro hasta alcanzar los puertos más bajos de la divisoria de aguas de los Montes Vasco-Cantábricos. Desde ahí se extendió valles abajo en lo que ha venido a denominarse “Pasillo del Nervión” y “Pasillo del Cadagua”, ya que la gran abundancia de especies mediterráneas en estos valles, especialmente en el Cadagua, hace pensar que pudieron ser la puerta de entrada.

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Frutos del madroño.

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Frutos del labiérnago.

El hecho de que la encina típica de aquí, Q. ilex, aparezca hibridada con la carrasca o encina castellana, Q. rotundifolia, refuerza esta hipótesis. Otras especies que podemos encontrar son el aladierno (Rhamnus alaternus), el endrino (Prunus spinosa), el aligustre (Ligustrum vulgare), el cornejo (Cornus sanguínea), el ya mencionado espino albar (Crataegus monogyna), la coscoja (Quercus coccifera) cuya denominación en euskera, abaritz, da nombre a este blog (ver Sobre mí)

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y el terebinto o cornicabra (Pistacia terebinthus)

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Frutos del terebinto.

Y en la ladera del monte Arraiz, donde se encuentran el vertedero y las plantas de tratamiento de residuos que hemos visto antes, todavía quedan ejemplares de alcornoque (Quercus suber).

En las zonas más sombrías y húmedas encontramos las especies mediterráneas mezcladas con las típicas del bosque húmedo, como avellanos (Corylus avellana), fresnos (Fraxinus excelsior) y robles (Quercus robur, principalmente), formando una tupida cubierta que impide que los rayos de sol lleguen al suelo.

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Entre todas estas especies de árboles y arbustos mediterráneos y también entre los caducifolios encontramos unas cuantas herbáceas trepadoras colgando de las ramas o aferradas a las rocas, como la zarzaparrilla (Smilax aspera), la hiedra (Hedera hélix) y el rosal silvestre (Rosa sempervirens), este último también típico de los bosques mediterráneos.

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Frutos de la zarzaparrila en una rama de espino albar…

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…y en una rama de avellano.

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Frutos del rosal silvestre.

Estas especies forman lianas que, buscando la luz, pueden llegar a cubrir los troncos de árboles mucho más altos que las encinas, como los pinos:

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Junto a los pastos que rodean los caseríos podemos ver frutales como cerezos, avellanos, nogales, ciruelos, manzanos y algún castaño, con las explotaciones de eucaliptos y pinos al fondo.

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Los robles, fresnos, alisos y avellanos crecen en las márgenes de los arroyos y también se utilizan para formar setos que separan las propiedades, por lo que juegan un importante papel en el ecosistema de la campiña, sujetando el terreno en las zonas con fuertes pendientes y sirviendo de cobijo a los vertebrados más pequeños, como pájaros y reptiles.

Para terminar nuestra excursión daremos un repaso a una serie de especies que se encuentran diseminadas por todos estos hábitats. Son plantas que merecen ser destacadas por las razones que ahora veremos:

Especies incluidas en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas

  • Acebo (Ilex aquifolium): Arbusto que crece en los hayedos, robledales, bosques mixtos y encinares. Está catalogada como “de interés especial” porque permite en invierno alimentarse de sus frutos a la fauna.
  • Narcissus bulbocodium: Planta vivaz que crece en suelos húmedos o temporalmente húmedos, en pastos, repisas, prados-juncales y brézales. Catalogada como de “interés especial”.
  • Osmunda regalis: Helecho de gran tamaño y porte esbelto, de distribución atlántica y catalogada como “rara”.
  • Pinguicula lusitánica: Planta carnívora de pequeñas dimensiones y distribución atlántica de países de clima húmedo y templado. Sus hojas tienen infinidad de diminutas papilas que segregan una viscosidad con la que la planta atrapa y digiere pequeños invertebrados. Ocupa turberas incipientes, manantiales y esfagnales de montañas con substratos silíceos. Catalogada como especie “de interés especial”.

File:Pinguicula lusitanica.JPGFile:Pinguicula lusitanica2.jpg

(Wikimedia Commons)

  • Spiranthes aestivalis: Delicada herbácea de la familia de las Orquídeas. En el País Vasco está presente de forma muy escasa. Tiene categoría “rara” y crece en humedales turbosos, prados y juncales con suelo permanentemente húmedo.
  • Woodwardia radicans: Helecho que vive en taludes sombríos y abrigados, en barrancos con humedad constante y temperaturas suaves, catalogada “de interés especial”.

Estas especies deben ser disfrutadas en el campo y nunca recogidas ni sacadas de su medio. Si son tan escasas se debe a que son extremadamente sensibles a las condiciones de suelo, luminosidad, temperatura, humedad, etc. y no sobreviven a un cambio de hábitat. Además, algunas están protegidas y su recolección está prohibida.

Especies singulares no catalogadas

Su función en el entorno es indispensable para el correcto funcionamiento de los ecosistemas.

  • Dactilorhiza elata: Orquídea que aparece en prados con mucha humedad y juncales, de distribución submediterránea.
  • Radiola linoides: habita en pastos anuales, sobre suelos arenosos temporalmente húmedos y su distribución es eurosiberiana.
  • Anacamptys piramidalis: Orquídea con inflorescencia (conjunto de flores) piramidal. Habita sobre suelos calizos, en terrenos relativamente secos y soleados. Común en el Mediterráneo, es poco frecuente en la región eurosiberiana (el caso de Alonsotegi).
  • Ophioglossum lusitanicum: Pequeño helecho que crece en pastos con suelos secos. La población de Alonsotegi es una de las tres que se han localizado en el País Vasco.
  • Thapsia villosa: Herbácea perenne que habita pastos y matorrales secos y soleados. Su área de distribución es la parte occidental de la región mediterránea y su presencia es muy escasa en los valles atlánticos. En Bizkaia, además de Alonsotegi, sólo se conoce en Zalla y Gordexola, también en la cuenca del Cadagua.

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Poco a poco, casi sin darnos cuenta, hemos ido descendiendo hasta llegar al pueblo. Lo que empezó como una excursión para conocer la naturaleza que podemos encontrar cerca de la ciudad se ha convertido en una pequeña aventura donde nos hemos encontrado con galeones del siglo XVI, hemos conocido dos escritores vascos, uno de finales del siglo XIX en castellano y otro del XX en euskera; hemos conocido la doble cara del eucalipto, con su contenido en sustancias químicas que nos pueden curar pero también su fuerte impacto en el medio ambiente; hemos visto cómo se tratan los residuos que generamos habitualmente para evitar su impacto ambiental, aprovechándolos hasta que no tienen más utilidad que como combustible para obtener energía; un viaje en el tiempo hasta el siglo XIX nos ha permitido conocer por qué desapareció la mayor parte del bosque autóctono y fue sustituido por el pino insignis; retrocediendo mucho más, hasta hace 100 millones de años, hemos visto como se formó la roca caliza, y de regreso al futuro, hemos extraído el hierro acumulado sobre ella; marcha atrás otra vez en el tiempo, hasta hace unos 5.000 años para entender por qué existen ecosistemas mediterráneos en la costa cantábrica; y finalmente, hemos conocido unas cuantas plantas singulares que habitualmente pasan desapercibidas, una de ellas carnívora, pero que son de gran importancia para la conservación de la biodiversidad.

Vivas donde vivas estoy seguro que puedes hacer una excursión parecida por tu entorno. Sólo tienes que documentarte un poco, preguntar a familiares y profesores para que te orienten, y disfrutar de una aventura donde encontrarás viajes en el tiempo, poesía, naturaleza, paisajes, ciencias como la biología, la geología y la química, y más de una sorpresa.

(*) Actualización 4/11/2013: Parece ser que estas características les permiten alcanzar grandes profundidades, llegar a depósitos de oro y otros metales, y extraer partículas que acumulan en los tejidos aéreos. Así pueden usarse como indicadores biogeoquímicos por la industria minera.Natural gold particles in Eucalyptus leaves and their relevance to exploration for buried gold deposits“. NATURE COMMUNICATIONS .

(1) Actualización 10/11/2014: “Ferrería del siglo XI hallada en la subida al monte Pagasarri”

Referencias

 BiocarnavalJuniors

Esta entrada participa en el XXVI Carnaval de Biología, Edición Junior, que alberga @RueddaInventos en el blog http://www.laruedadelosinventos.org/

carnaval-quimica-xxviii-28-edicion-niquel-edition-flagellum-3dciencia-2013-octubre

Este post participa en el XXVIII Carnaval de Química, que se aloja en el blog Flagellum @3Dciencia

Mi pueblo, ¿el más contaminado?

Los vecinos de Alonsotegi siempre nos hemos quejado de vivir en un pueblo muy contaminado. La actividad industrial del siglo XX, con escaso o nulo control ambiental, nos obligó a vivir entre fundiciones y fábricas químicas, respirando un aire grisáceo y vertiendo nuestras aguas sucias directamente a un río Cadagua multicolor.

Esto se vio agravado cuando en 1973 el Ayuntamiento de Bilbao decidió ubicar su vertedero de basura doméstica en el límite con Alonsotegi. Tras la crisis de los 80 la mayoría de las fábricas cerraron y mejoró la calidad del aire y del agua. La polémica se reavivó con la decisión de la Diputación Foral de Bizkaia de instalar una planta de valorización de residuos (incineradora) junto al vertedero. Todo esto ya lo comenté en el post “Incineración de residuos y organismos transgénicos, dos polémicas paralelas”.

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Ahora otra vez, las protestas han salido a la calle, a cuenta de la solicitud de instalación de un tanatorio con crematorio en el polígono industrial de Arbuio, alegando la supuesta contaminación emitida y la cercanía de las viviendas. Para ver hasta qué punto es real esta percepción de la calidad ambiental de nuestro pueblo, voy a dar un repaso histórico de las actividades desarrolladas, tratando de aportar los datos que nos permitan afirmar o rechazar si vivimos en uno de los pueblos más contaminados de Euskadi, y si la incidencia de cáncer y la mortalidad está por encima de la media.

Actividades preindustriales

Antes de la revolución industrial, ya había ciertas actividades con un importante impacto en nuestro entorno. Los montes de alrededor suministraban pasto para el ganado, leña para los caseríos y carbón vegetal y hierro para las ferrerías. Además el agua del río Cadagua y de los arroyos movía los molinos y el martillo pilón de las ferrerías. Llegó a haber cinco molinos (Linaza, Lasao, Aldanondo y dos en Irauregi) y cuatro ferrerías (Aldanondo, Coscojales y las dos de Irauregi). En 1880, la ferrería de Aldanondo producía 600 quintales de hierro (27.000 kg.)

 

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La mina de hierro del monte Zamaia (594 m) se explotó hasta los años 60. El mineral se transportaba mediante un tendido aéreo hasta el centro urbano, donde se cargaba en vagones de tren.

Otras actividades comunes entonces eran la extracción de roca caliza para la obtención de cal y piedra para la construcción; en invierno, se acumulaba nieve en las neveras del Pagasarri y Ganekogorta para su transformación en hielo y posterior venta en Bilbao.

 

Neveras sept-2003 (2)

Nevera del Pagasarri, restaurada en 2003.

Tampoco podemos olvidar la tala de los bosques para obtener madera para la construcción de edificios y barcos. A cuatro kilómetros se encontraba el Real Astillero de Zorroza, donde ya en el siglo XV (antes de ser Real) se construían diferentes tipos de naves. A partir de 1615 se construyeron aquí naves de guerra, galeones y correos de Indias.

Real Astillero Zorroza

Real Astillero de Zorroza. Grabado de 1787. Bibl. Nac. Madrid.

Indudablemente todas estas actividades han dejado huella en el territorio: galerías mineras, desmontes, rellenos con la escoria del mineral. Y también en la vegetación: de los bosques naturales de robles, hayedos y encinas apenas quedan unos bosquetes.

Ladera Ganekogorta 130228

En la ladera norte del Ganekogorta se conservan bosques de hayas y robles. En los últimos años se ha hecho una importante labor de reforestación con especies autóctonas (Foto 27/02/2013).

Industrialización

La Revolución Industrial sustituyó las ferrerías y molinos por otro tipo de fábricas: textiles en Irauregi y Arbuio, fábrica de cucharas de Irauregi, de explosivos en Arbuio, de tubos en Basteita. También aparecieron las minicentrales hidroeléctricas en el río Cadagua que suministraban energía a las fábricas, y en una fase posterior, las plantas químicas y las fundiciones y fábricas auxiliares de la industria siderúrgica y naval de la margen izquierda de la ría de Bilbao.

38 Trabajadores de la cucharera 1920

Fabrica de cucharas de Irauregi, años 20.

Rica 1959

Fábrica textil de Arbuio, 1959.

Fábrica tubos 2004

Ruinas de la fábrica de tubos de Basteita, 2004. En la actualidad aquí se ubica el campo de fútbol.

Contaminación atmosférica

En Euskadi y sobre todo en la margen izquierda de la ría del Nervión, durante esa época la industria siderúrgica era la reina de la actividad económica, y aparte de los altos hornos de Barakaldo y Sestao, las fundiciones abundaban por nuestros pueblos, talleres auxiliares que trabajaban para las grandes acerías y fábricas de bienes de equipo y de construcción naval.

Este tipo de actividad industrial es una de las más contaminantes. En todos los pasos del proceso productivo se generan contaminantes: desde el transporte y descarga de materiales, hasta el desmoldeo y refinado final de la pieza, con la emisión de partículas en suspensión (Pm10). En las sucesivas etapas intermedias se generan compuestos orgánicos volátiles (COV), dioxinas y furanos (PCDD/F), gases tóxicos (CO, NOx, SOx, SH2, HCl, HCN, HF, HAP), gases de efecto invernadero (CO2 y NH3).

Veamos algunos efectos de estos contaminantes:

  • Compuestos de azufre – SOx, SH2: Es el principal causante de la lluvia ácida, “quemando” los tejidos vegetales. En cuanto al ser humano, es irritante de las vías respiratorias y afecta sobre todo a ancianos, asmáticos y personas con problemas respiratorios crónicos.
  • Compuestos de nitrógeno – NO, NO2, NOx, NH3: Afectan al tracto respiratorio lo que conlleva, a medida que aumenta la dosis: irritación nasal, incomodidad respiratoria, dolores respiratorios agudos, edema pulmonar y finalmente la muerte.
  • Monóxido de carbono – CO: Se combina con la hemoglobina de la sangre, provocando alteraciones cardiovasculares.
  • Dióxido de carbono – CO2: No es tóxico, pero es un gas de efecto invernadero y el aumento de su concentración en la atmósfera contribuye al cambio climático.
  • Hidrocarburos alifáticos (NH3 – amoniaco) y aromáticos (HAP: benceno, tolueno, etc.): Irritantes. Los vapores de los aromáticos son mucho más irritantes para las membranas mucosas y pueden causar lesiones sistemáticas al ser inhalados.
  • Compuestos orgánicos volátiles (COV): Son una gran cantidad de compuestos químicos diferentes, una buena parte derivados de disolventes (acetona, hexano, tolueno, etc.). Cuando reaccionan con los óxidos de nitrógeno forman el smog, la típica nube de contaminación sobre ciudades y áreas industriales. Y su reacción con la luz solar provoca la formación de ozono, que si bien en las capas altas de la atmósfera (estratosfera) nos protege de los rayos ultravioletas, en las capas bajas (troposfera) empobrece la calidad del aire provocando trastornos respiratorios.
  • Partículas en suspensión: Las partículas de tamaños comprendidos entre 1 y 10 micras (Pm10) tienden a formar suspensiones mecánicamente estables en el aire, por lo que reciben el nombre de «materia en suspensión», pudiendo ser trasladados a grandes distancias por la acción de los vientos. En este caso están compuestas principalmente por metales pesados. Provocan problemas respiratorios, tanto más graves cuanto más pequeñas son.
  • Metales pesados: Una de las consecuencias más graves de la presencia de metales tóxicos en el ambiente es que no son degradados, ni química ni biológicamente, por la naturaleza, lo que origina su persistencia en ella. Esta persistencia lleva a su acumulación en los tejidos de los seres vivos. Como consecuencia de este proceso, las concentraciones de metales pueden alcanzar valores muy superiores a los encontrados en la atmósfera. Dependiendo del metal y su concentración, la toxicidad varía, desde baja en el caso del bismuto hasta muy alta del berilio. Pueden provocar problemas cardiovasculares, lesiones hepáticas, daños cerebrales y cáncer.
  • Dioxinas y furanos: La Organización Mundial de la Salud los incluye en la «docena sucia»: “un grupo de productos químicos peligrosos que forman parte de los llamados contaminantes orgánicos persistentes (COP). Una vez que han penetrado en el organismo, persisten en él durante mucho tiempo gracias a su estabilidad química y a su fijación al tejido graso, donde quedan almacenadas. Se calcula que su semivida (tiempo en el que su concentración se reduce a la mitad) en el organismo oscila entre 7 y 11 años. Cuanto más arriba se encuentre un animal en la cadena alimentaria, mayor será su concentración de dioxinas”. Ver post sobre incineración.

La falta de sensibilidad ambiental, la escasa legislación y las tecnologías obsoletas, permitieron que todos estos contaminantes se liberaran directamente al medio, con efectos inmediatos en la salud de la población y del entorno natural, y con otros a más largo plazo, por su acumulación en el suelo y en los tejidos de los seres vivos.

labegaraiakAltos Hornos de Vizcaya (Foto Euskomedia)

Prueba de ello es que, en 1975, en Sestao y en el plazo de menos de un mes, se registraron tres grandes nubes de contaminación como consecuencia de los gases de escape de Altos Hornos de Vizcaya. Como recoge la prensa de la época (ABC 7/05/1975), además de la falta casi completa de visibilidad, la población sufrió fuertes irritaciones nasales y de los ojos. La empresa lo achacó a labores de mantenimiento, añadiendo que ¡las emisiones no eran tóxicas! La presión social ante la repetición de estas situaciones obligó a que, finalmente, se solicitara oficialmente la declaración para la comarca del Gran Bilbao de “zona contaminada”, lo que suponía en caso de aprobación, la adopción de medidas de emergencia para reducir los índices de contaminación de la zona. Finalmente, en 1977 se publica en el BOE el Real Decreto por el que establecen medidas de control de emisiones y de prevención y corrección de la contaminación. En el mismo decreto se daba un plazo de 6 meses para aprobar un “Plan de Saneamiento del ambiente atmosférico”, lo que se hizo en el Real Decreto 3037/1978, de 4 de diciembre. Este plan constaba de cuatro programas anuales y se daba un plazo a las industrias contaminadoras para adaptar sus instalaciones a los límites de emisión establecidos; se establecían mediciones de las emisiones en los principales focos de las industrias, se fijó la calidad de los combustibles que se podían consumir en cada actividad y se proyectó la construcción de una red de vigilancia de la contaminación atmosférica. Algunas noticias que nos dan idea de la situación que se vivía entonces: Un proyecto ambicioso contra la contaminación en Bilbao (1976); Bilbao podría ser declarado “zona de atmósfera contaminada” (1977); Quince millones de pesetas se precisan para eliminar la contaminación de Bilbao (1977); El aire de Bilbao era ayer casi irrespirable (1979).

A partir de esos años, la calidad ambiental de estos municipios empezó a mejorar, pero no sólo por las medidas correctoras que se pusieron en marcha. La crisis industrial que empezó en los años 70 provocó en los siguientes 20 años el paulatino cierre de las fábricas tradicionales. Así, en el año 2000 se aprueba la cesación de la declaración de zona contaminada.

Contaminación de las aguas

En los años 60, la ría de Bilbao era el principal colector de aguas residuales de Bizkaia, puesto que recogía las aguas fecales de una aglomeración urbana de un millón de habitantes, además de los vertidos industriales de multitud de empresas.

En 1967, 17 municipios de la comarca de Bilbao constituyeron un Consorcio para la instalación y gestión de los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento en red primaria. En la actualidad el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia agrupa a setenta y siete municipios, además de a la Diputación Foral de Bizkaia y el Gobierno Vasco. Centrándonos en el saneamiento, la principal actuación de esta entidad es la construcción de la depuradora de aguas residuales de Galindo (Sestao), construida entre los años 1985 y 1990, y que en la actualidad trata 350.000 m3 de aguas residuales diariamente.

En este blog podéis ver el antes y después del saneamiento de la ría. Fijaos en esta foto de Zorroza en 1979, donde el río Cadagua se une a la ría: no es que el Cadagua estuviese limpio, simplemente estaba menos sucio ese día.

Cadagua-ría 1979

La era post-siderúrgica

En 1991 Alonsotegi se desanexiona de Barakaldo y forma un nuevo ayuntamiento con escasos medios que tiene que hacer frente a una fuerte problemática social, económica y ambiental: alta tasa de paro, descenso de población, ruinas industriales, suelos contaminados, desorden urbanístico, una carretera con alta intensidad de tráfico que atravesaba el casco urbano, el mayor vertedero de Bizkaia a las puertas del pueblo (ver post de Incineración), problemas de inundabilidad y desprendimientos (ver “Mi pueblo en un embudo”), etc. A partir del año 2000, la buena situación económica permitió realizar una serie de actuaciones que corrigieron o paliaron esos problemas: obras de regeneración urbana con renovación de calles y redes de servicio, la reforestación y las obras sobre el río ya explicadas en el otro post, la construcción de la variante que sacó el tráfico del pueblo (corredor del Cadagua), la construcción del colector que lleva las aguas fecales a la depuradora de Galindo …

Errota abril 2006

Viaducto del Corredor del Cadagua en construcción, 2006.

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Obras del colector de aguas residuales, 2006.

Esto ha ido mejorando la calidad urbana y ambiental del municipio, no sin altibajos, como veremos ahora.

En 2005, un estudio realizado por la ingeniería LABEIN por encargo de IHOBE (Sociedad Pública de Gestión Ambiental dependiente del Gobierno Vasco), que a su vez cumplía de esta forma la Directiva Europea de Calidad del Aire, mostraba que en algunos momentos en Alonsotegi se superaban los límites marcados por la UE para las Pm10. Estas partículas, ya mencionadas, pueden tener varios orígenes. El polvo natural y el surgido de obras o canteras, por un lado; y por otro las actividades de combustión, como calefacciones, fábricas y vehículos. En aquel momento, las fuentes de este tipo existentes en nuestro entorno eran las siguientes:

  • ARKEMA (planta química en Alonsotegi), PROFUSA (planta de coque en Kastrexana – Barakaldo, a 2 km del núcleo urbano de Alonsotegi), la incineradora de residuos urbanos ZABALGARBI y la cercana cantera de Zaramillo (Güeñes).
  • La carretera vieja era el foco correspondiente al tráfico de vehículos, 25.000 vehículos diarios atravesando el casco urbano.
  • En ese momento se estaban ejecutando en Alonsotegi tres obras de gran envergadura, con grandes movimientos de tierras: el Corredor del Cadagua, el interceptor (colector) del Consorcio de Aguas y el campo de fútbol Basteita.

Las mediciones se realizan en dos estaciones de control de calidad del aire, una la de Kastrexana, junto a la empresa PROFUSA, y otra en el centro de Alonsotegi. También hay que tener en cuenta en estos casos que el flujo de viento influye de manera determinante en el transporte de contaminantes y por lo tanto en la identificación de focos de emisión. En la estación de Kastrexana la dirección del viento predominante es Sur-Este (S-E), en cambio en la estación de Alonsotegi los vientos tienen dirección Oeste (O).

Las conclusiones resumidas de este informe son las siguientes:

Las mayores concentraciones de PM10 se dan cuando se produce una penetración de aire contaminado del Bajo Nervión arrastrando otras emisiones producidas en la desembocadura del Cadagua. Esta situación se suele dar con más frecuencia en primavera-verano. Cuando las direcciones de viento son opuestas, del Oeste (situación más frecuente) las concentraciones son menores, mas constantes y su procedencia parece tener un carácter más local, estando asociada a la propia actividad del pueblo y el tráfico de la carretera general. El tráfico urbano dentro del municipio no tiene influencia directa sobre los niveles de PM10.

En comparación con estaciones urbanas (se refiere a otros lugares), los niveles de Castrejana y Alonsotegi no alcanzan valores tan altos y los picos de la mañana y tarde se encuentran mucho menos marcados.

En cuanto a la composición del material particulado se observa que únicamente las concentraciones de Cromo (Cr) y Níquel (Ni) se encuentran por encima de los valores habituales de España. El resto de metales encontrados, Cadmio (Cd), Manganeso (Mn), Plomo (Pb), Arsénico (As) y Cobre (Cu), presentan niveles normales. El Plomo, Cadmio, Arsénico y Níquel, cumplen los valores establecidos para la protección de la salud.

La legislación vigente señala la necesidad de realizar Planes de Acción en las zonas que se estén superando los valores límite de contaminantes, como es el caso de Alonsotegi. En estos Planes de Acción, deben conseguir reducir los niveles de contaminación a valores aceptables para la salud humana y los ecosistemas.

Siguiendo estas recomendaciones se puso en marcha un plan de acción a nivel del Bajo Nervión y desde 2007 no se han vuelto a superar esos límites en Alonsotegi.

En la revisión y actualización realizados en 2009, los mayores niveles de Pm10 y óxidos de nitrógeno se producen en momentos de vientos flojos, se atribuyen al tráfico de vehículos y se observa un descenso desde la apertura de la variante Corredor del Cadagua (supongo que debido a una mayor dispersión por encontrarse a cierta altura).

Situación ambiental actual

Contaminación atmosférica

La calidad del aire se evalúa por medio de los denominados niveles de inmisión, que vienen definidos como la concentración media de un contaminante presente en el aire durante un periodo de tiempo determinado. La unidad en que se expresan normalmente estos niveles son microgramos de contaminante por metro cúbico de aire, medidos durante un periodo de tiempo determinado.

Los daños sobre la salud o el medio ambiente se pueden producir por una alta concentración de contaminante de forma puntual (por escape, vertido o coincidencia de varios focos a la vez), o bien por la emisión y acumulación durante un periodo de tiempo de determinadas cantidades de contaminante. Por eso, dependiendo del contaminante, se controlan los valores promedio en 1 hora, 8 horas, 24 horas y año civil. Los valores límites establecidos por la legislación van descendiendo cada año. No voy a citar la amplia legislación vigente en este campo, desde las Directivas europeas hasta las ordenanzas locales, están disponibles en esta página del Gobierno Vasco.

Como se puede ver en el último informe “Datos de la Red de Control y Vigilancia de la Calidad del Aire de la CAPV 2011”, para las estaciones de Alonsotegi y Kastrexana, sólo en la de Kastrexana se superaron dos días el valor límite diario de Pm10, siendo el máximo permitido de 35 ocasiones por año. Para el resto de contaminantes (SO2, NO2, ozono) no se han superado los límites en ninguna de las dos estaciones. Como refleja el análisis de datos, en 2011 sólo se superaron los valores límites diarios de Pm10 en el Parque Europa de Txurdinaga (Bilbao) y Zumarraga; en el caso del ozono se superaron los valores objetivos en los parques naturales de Urkiola y Valderejo (curioso pero habitual en este contaminante, se genera en zonas urbanas y los mayores niveles se alcanzan en zonas rurales cercanas ver aquí). Todos los demás contaminantes se encuentran por debajo de lo establecido en la normativa vigente.

En esta página se pueden consultar los datos de las últimas 24 horas, de la última semana, así como los datos históricos de la Red de Vigilancia y Control de la calidad del aire de Euskadi, donde se incluyen las estaciones de Alonsotegi y Kastrexana.

En cuanto a la emisión de gases de efecto invernadero, en Euskadi en 2010 el 37% correspondía al sector energético, el 25% a la industria, y el 24% al transporte. No podemos olvidar, que en los últimos años el sector industrial, obligado por la normativa europea, ha tenido que hacer una profunda renovación tecnológica, que le ha permitido disminuir en gran medida tanto la emisión de contaminantes como el consumo de energía. Mientras tanto, el crecimiento del sector del transporte lo ha convertido en uno de los principales contaminadores.

Además de estos controles de la calidad del aire, existen otros regulados por la correspondiente normativa (disponible aquí) que ya comenté en el post sobre incineración. Sólo recordar que las plantas industriales, a partir de cierto tamaño, están obligadas a utilizar las últimas tecnologías disponibles con el fin de minimizar su impacto ambiental, así como a llevar un registro de sus emisiones.

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Contaminación de las aguas

Veamos algunos datos del estado del río Cadagua comparado con otros ríos de Bizkaia:

RED DE SEGUIMIENTO DEL ESTADO BIOLÓGICO DE LOS RÍOS DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DEL PAÍS VASCO Documento de síntesis – Campaña 2011 (URA – Agencia Vasca del Agua)

“En 2011 se cumplen objetivos ambientales (muy bueno o buen estado o potencial ecológico) en las siguientes masas de agua de la categoría río (Figura 3):

-       En la Vertiente cantábrica (área de Bizkaia): las masas de las cuencas del Agüera, Barbadun, Kadagua y Lea;”

“En 2011, se incumplen claramente los objetivos ambientales con una calificación de estado o potencial ecológico deficiente o malo en las siguientes masas (Figura 3):

-       En la Vertiente cantábrica (área de Bizkaia): cuencas del Asua, Gobela, Oka y Golako, el alto Nerbioi, parte del tramo medio del Ibaizabal (Ibaizabal-B, C y D) y sus tributarios Sarria y Aretxabalgane. Además, del tramo bajo del Butroe (Butroe-B).”

Red de seguimiento del estado químico de los ríos de la Comunidad Autónoma del País Vasco Documento de síntesis – Campaña 2011 (URA – Agencia Vasca del Agua)

En la estación KAD504, situada aguas abajo de Alonsotegi vemos el estado físico-químico según los siguientes índices:

-       IFQ-R “Muy bueno”. Valoración global del estado de una masa de agua, en función de las condiciones físico-químicas generales que están directamente relacionadas con las presiones de origen antropológico, especialmente, por contaminación puntual; por lo tanto, sirve para analizar estas presiones y su repercusión ecológica a nivel de masa de agua.

-       ICG (Índice de Calidad General ) ”Moderado”.

-       Índice de Prati “Muy bueno”; II ó C;

-       El estado químico global no alcanza por la concentración de mercurio, que en 2011 ha incumplido la norma de calidad en todos los puntos de control analizados, reconociendo que parece un tanto anómalo.

“La calidad del agua en Bizkaia 2009– Resumen“, (Diputación Foral de Bizkaia).

“Es muy importante destacar el incremento de calidad debido a la implantación de las soluciones de saneamiento en todo el eje del Ibaizabal y sobre todo del Kadagua, que por sus peculiares características (pocos afluentes con presiones), ha logrado que esta cuenca casi esté en condiciones de cumplimiento de la Directiva Marco del Agua.

Sin embargo, el Ibaizabal con mejorar enormemente su calidad fisicoquímica, y por tanto también biológica, no ha logrado pasar de un deficiente estado y alcanza, como mucho, un moderado estado en algunas ocasiones (Figura 13).Es evidente, que no se ha producido la recuperación de la calidad ecológica esperada, no así la calidad fisicoquímica que como veremos en el apartado siguiente sí es un hecho.” (pag. 25).

“…en los tramos medio y bajo del Kadagua sí se ha detectado una recuperación importante, hasta tal punto que han alcanzado el buen estado”.(pag.28)

“Entre las masas naturales (Tabla 6), el mayor porcentaje se encuentran en Buen estado ecológico (12 estaciones), Ríos costeros, Lea, Tramo alto-medio del Artibai, Tramo alto del Oka, todo el eje del Barbadun, Herrerias y tramo medio del Kadagua justamente después de la entrada del Herrerias.. (pag. 32).

“La buena calidad fisicoquímica (Figura 40) que presenta actualmente el eje del Kadagua se encuentra en relación a:

  • la implantación de saneamiento en la cuenca
  • a las propias características del río (es un río caudaloso y cuenca de especial orografía) que permite aporte de tributarios que no están sometidos a presiones.
  • El eje del Kadagua únicamente presenta una buena calidad biológica en el tramo bajo”. (pag. 36).

En el caso de la ría de Bilbao, los últimos estudios muestran que, aunque la presencia de compuestos químicos procedentes de actividades humanas todavía es clara, ha mejorado en lo que respecta a la contaminación por metales.

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En definitiva, que las actuaciones realizadas para la depuración de aguas residuales están dando sus frutos y, debido a las características propias del Cadagua, su regeneración ambiental es más rápida que, por ejemplo, el Ibaizabal y el Nervión. Es verdad que en verano, con poco caudal, aparecen unas manchas muy aparatosas de gasoil, producto de la filtración de antiguos depósitos en el polígono industrial Alonsotegi Elkartegia, pero no afecta al estado general del río.

Aquí se puede consultar la legislación sobre aguas residuales y aquí la de vertidos.

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Contaminación del suelo

En el inventario de suelos potencialmente contaminados de la CAPV, se recogen los puntos donde se cree que el suelo puede estar contaminado debido a la actividad que se ha realizado en épocas que no se controlaban estas actividades. Cuando la titularidad de estos suelos es pública hay una línea de subvenciones para que los ayuntamientos puedan llevar a cabo la descontaminación de los suelos. No es el caso de Alonsotegi, ya que los puntos incluidos en el inventario son privados. En ese caso lo que marca la ley es que, cuando se ponga en marcha cualquier tramitación que afecte a esos terrenos (compra-venta, algún tipo de solicitud de licencia…), el ayuntamiento debe solicitar al titular un informe de calidad del suelo, y en caso de que se demuestre su contaminación, se obligará a la limpieza antes de dar cualquier autorización. Lógicamente, debido al pasado industrial de nuestro municipio hay varios puntos, como en toda la margen izquierda y en todas las áreas industriales de Euskadi.

“Uno de los pueblos más contaminados”

Después de ver todos estos datos, ¿podemos seguir afirmando que Alonsotegi es uno de los municipios más contaminados? LA RESPUESTA ES NO.

Hemos visto que en cuanto a calidad del aire, desde 2007 no se ha superado ningún valor límite en la estación de Alonsotegi y sólo dos veces las Pm10 en la cercana de Kastrexana. En general, la calidad del aire en Euskadi fue buena en 2011.

En cuanto al río Cadagua, todos los análisis indican que la calidad del agua, tanto biológica como química, es buena, frente a otros cercanos cuya mejoría es mucho más lenta y complicada. El hecho de que puntualmente aparezca alguna mancha no modifica el estado general. Otro indicador que todos podemos ver es la amplia fauna de aves acuáticas que alberga, tanto piscívoras como herbívoras: garzas, garcetas, patos de varias especies, cormoranes, pollas de agua, gaviotas de varias especies, martín pescador… Un paraíso sin la trucha arco iris

Sí es cierto que en los suelos señalados como potencialmente contaminados puede haber contaminantes que ocasionalmente se liberen al ambiente, sobre todo que se filtren a las aguas subterráneas. Algún punto ya se ha descontaminado y con el tiempo se hará lo propio en los demás. En cualquier caso, comparado con los municipios cercanos de la margen izquierda estamos muy por debajo en número de terrenos potencialmente contaminados.

Y esto no pasa solo en Alonsotegi, periódicamente salen noticias de municipios industrializados de Bizkaia (Muskiz, Durango), donde los vecinos se quejan por vivir en el pueblo más contaminado y con mayor tasa de enfermedades provocadas por la contaminación.

Incidencias en nuestra salud

Otras de las afirmaciones que se oyen habitualmente son: “Cada vez muere gente más joven” y “Cada vez hay más cáncer”. Es difícil obtener este tipo de datos de un solo municipio, pero con lo que he encontrado, vamos a ver si podemos aceptar esas afirmaciones.

Como ya comenté en el post de la incineradora, con la puesta en marcha de Zabalgarbi se inició un estudio epidemiológico cuyos resultados hasta ahora muestran que no hay diferencias con los municipios de nuestro entorno. Y no hay ningún estudio que establezca una relación causa-efecto entre las modernas instalaciones de incineración y mayor incidencia del cáncer en poblaciones cercanas.

Está claro que la exposición a los contaminantes afecta a nuestra salud, e incluso que en los casos más graves puede producir la muerte. La exposición al amianto de trabajadores de diferentes industrias durante su vida laboral está provocando en la actualidad una alta tasa de mortalidad por cáncer. Pero casos de este tipo y episodios como el relatado de los años 70 en la comarca de Bilbao, no quita para que la esperanza de vida haya crecido enormemente, y lo siga haciendo.

Evolución de la esperanza de vida al nacimiento (años) en España

Año

Hombres

Mujeres

Total

1901

33,85

35,70

34,76

1911

40,92

42,56

41,73

1921

40,26

42,05

41,15

1931

48,38

51,60

49,97

1941

47,12

53,24

50,10

1951

59,81

64,32

62,10

1961

67,40

72,16

69,85

1971

69,17

74,69

71,98

1976

70,40

76,19

73,34

1981

72,52

78,61

75,62

1986

73,27

79,69

76,52

1991

73,40

80,49

76,94

1996

74,53

81,70

78,11

2001

76,07

82,82

79,44

2005

76,96

83,48

80,23

INE Notas de prensa 29 de octubre de 2007

Resumiendo, en 100 años la esperanza de vida se ha multiplicado por 2,4, y en los 50 últimos años la esperanza de vida ha crecido 18 años.

Esperanza de vida al nacer (años)

 

Hombres

Mujeres

 

2000

2010

2000

2010

Francia

75,3

78,3

83,0

85,3

España

75,8

79,1

82,9

85,3

Suecia

77,4

79,6

82,0

83,6

Com. Aut. Euskadi

76,4

79,0

83,7

85,7

EUSTAT Nota de prensa 21/08/2012

Si comparamos Euskadi con los países de nuestro entorno con mayor longevidad, vemos que las vascas tienen la esperanza de vida más alta de la UE-27, y los vascos están a punto de empatar al segundo (España) y cerca del primero (Suecia).

Aún no teniendo datos de Alonsotegi, me atrevo a afirmar que NO ES CIERTO QUE CADA VEZ MUERE MÁS GENTE JOVEN.

Vayamos ahora con la incidencia en Euskadi de las enfermedades que pueden estar relacionadas con la presencia de contaminantes:

Defunciones por tumores por tramos de edad

 

1999

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

Total

5.180

5.378

5.496

5.467

5.548

5.479

5.462

5.580

5.812

5.811

5.950

6.021

0

0

0

0

2

2

1

1

0

1

1

2

0

1 – 9

6

9

9

3

3

1

6

3

6

8

6

8

10 – 19

7

11

7

3

5

6

7

5

10

5

15

9

20 – 29

20

37

25

22

27

8

15

17

20

11

16

13

30 – 39

102

93

89

67

56

63

53

63

54

48

62

59

40 – 49

317

291

275

316

314

297

259

309

268

249

284

240

50 – 59

647

675

720

693

690

731

702

717

750

739

703

730

60 – 69

1.166

1.209

1.189

1.197

1.131

1.081

1.013

1.068

1.075

1.111

1.162

1.146

70 – 79

1.616

1.688

1.753

1.740

1.824

1.680

1.791

1.778

1.806

1.834

1.729

1.674

80 – 89

1.077

1.106

1.148

1.176

1.196

1.303

1.338

1.316

1.515

1.512

1.634

1.739

>= 90

222

259

281

248

300

308

277

304

307

293

337

403

Eustat Under Creative Commons License.

Por tramos de edad podemos ver que hasta los 29 años no ha habido diferencias en este periodo; en el tramo de 30 a 49 años ha disminuido el número de muertes por cáncer; se ve un ligero aumento en el tramo 50 a 59 años; no hay grandes diferencias entre los 60 y 79 años y donde sí se ve un claro aumento es a partir de los 80 años. Pero para interpretar estos datos no podemos olvidar que el número de personas mayores de 60 años ha aumentado mucho en los últimos años, como ya hemos visto con la esperanza de vida. NO HAY MÁS MUERTES POR CÁNCER EN GENTE JOVEN.

Defunciones por enfermedades del sistema circulatorio

 

1999

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

Total

6.070

5.900

5.743

5.891

5.891

5.775

5.891

5.615

5.710

5.692

5.799

5.675

Eustat Under Creative Commons License.

Se ve una clara tendencia a la baja.

Defunciones por enfermedades del sistema respiratorio

 

1999

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

Total

1.956

1.962

1.649

1.944

2.066

1.788

2.214

1.739

1.854

1.941

1.841

1.691

Eustat Under Creative Commons License.

No se ve una tendencia clara, quizás un lento descenso. Además en este caso, una gran parte son debidas al tabaquismo.

Edad media de fallecidos por tumores y por Territorio Histórico

 

1999

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

C.A. de Euskadi

69,8

69,9

70,3

70,3

70,8

71,0

71,3

71,0

71,6

71,8

71,9

72,6

Araba/Álava

69,6

69,3

69,7

70,7

71,8

71,0

70,8

70,8

71,6

71,2

70,0

73,1

Gipuzkoa

69,8

70,1

70,5

70,4

70,5

71,4

71,8

71,1

71,1

71,9

72,0

72,3

Bizkaia

69,8

69,9

70,3

70,2

70,7

70,9

71,2

71,0

71,9

71,9

72,2

72,6

Eustat Under Creative Commons License.

Vemos que en todos los territorios ha aumentado la edad media de fallecimiento por cáncer (repito, no hay más muertes en gente joven, y cada vez es mayor el número de personas de más edad). No hay diferencias entre Gipuzkoa y Bizkaia, y muy pequeñas de estos con Álava.

Si algo está claro en estos datos, y que recoge el informe “El cáncer en el País Vasco: Incidencia, mortalidad, supervivencia y evolución temporal 2010” del Gobierno Vasco,

“La edad es un factor de riesgo conocido en el cáncer, […]. Como se demuestra la tasa aumenta con la edad y en general las tasas son superiores en los hombres en comparación con las mujeres excepto al inicio de la vida (0-4 años) y desde los 30 a los 49 años en donde las mujeres tienen unas tasas algo más altas, debido al cáncer de mama principalmente. Posteriormente, las tasas de los hombres aumentan rápidamente hasta los 84 años, a diferencia de las de las mujeres que lo hacen con mayor lentitud.”

Por tanto, a nivel de la población en general, cuanto más envejecemos mayor es la probabilidad de que tengamos cáncer. Y por tanto, si la esperanza de vida aumenta y cada vez es mayor el número de personas de edad avanzada, también es mayor el número total de casos de cáncer.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

¿Por qué esta relación entre edad y cáncer? Son varios los factores que pueden desencadenar un cáncer, pero en todos ellos se produce un funcionamiento anormal de los genes de uno o varios tipos de células.

Si un carcinógeno, es decir, una sustancia tóxica o ciertos tipos de radiación de alta energía (ultravioleta, rayos X, radiactividad) entra en contacto con el material genético, en suficiente concentración y durante suficiente tiempo, puede provocar la alteración del material genético y desencadenar el proceso cancerígeno. Este proceso puede ser rápido si la concentración del carcinógeno es suficientemente alta, pero es más habitual que bajas dosis durante periodos de varios años sean las que provocan la alteración genética. Y esto sucede porque el organismo tiene cierta capacidad para reparar el ADN, la molécula que guarda la información genética organizada en genes. Esta capacidad de regeneración disminuye con la edad, y además, cuanto más larga sea la exposición al tóxico, mayor es la probabilidad de que dañe el ADN. De esta forma ataca el tabaco el aparato respiratorio. Igualmente el exceso de consumo de alcohol puede provocar cáncer en el aparato digestivo y puede aparecer el melanoma por la exposición excesiva al sol… Un caso especial es el carcinoma de cérvix o cuello uterino, provocado por el virus del papiloma humano, años después de la infección.

433px-Benzopyrene_DNA_adduct_1JDGBenzopireno,  en el centro de la imagen, el mayor mutágeno del tabaco, unido al ADN (Zephyris at the English language Wikipedia). Provoca errores en la duplicación.

En otros casos, algunas personas nacen con genes alterados heredados, que a lo largo de su vida es muy probable que originen el desarrollo de un cáncer: mama, ovario, próstata, colon, etc.

También un exceso de peso y una dieta poco variada aumentan el riesgo de desarrollar un cáncer, sobre todo si se tiene ya una predisposición genética.

Por último, en el hipotético caso de que un organismo a lo largo de su vida no haya estado en contacto con carcinógenos, también puede desarrollar un cáncer. La mayoría de nuestros tejidos se renuevan cada cierto tiempo, mediante la división de las células que los forman. La división celular conlleva la duplicación del material genético, que luego se reparte entre las dos células. Para ello, la molécula de ADN original sirve de molde para la elaboración de su copia. A veces esa copia tiene errores y si no son corregidos, el ADN incorrecto pasa a la nueva célula. Con los años estos errores se van acumulando hasta que desencadenan la transformación en células tumorales. Por eso, a mayor edad mayor posibilidad de desarrollar un cáncer.

DNA_replication_split_horizontal_svg

Duplicación del ADN (Madprime, Wikimedia)

Estos son datos de la Comunidad Autónoma, ¿y en Alonsotegi?

No he encontrado datos de Alonsotegi como municipio, porque a nivel sanitario se funciona por comarcas. En el informe Unidad de Vigilancia Epidemiológica Dirección Territorial de Sanidad y Consumo de Bizkaia Resumen de Vigilancia Año 2011, aparece que “Durante el año 2009 la razón de mortalidad estandarizada (RME) por cáncer de todas las localizaciones fue significativamente mayor para los hombres de Bizkaia y de la comarca Ezkerraldea-Enkarterri respecto a la CAPV, y significativamente inferior para las mujeres de Interior” (Pag. 69).

Vamos por partes. Para empezar, Alonsotegi corresponde a la comarca sanitaria de Bilbao, por lo que sus datos se incluyen en otro grupo. Sí es cierto que Alonsotegi geográficamente se ubica entre Ezkerraldea (Margen Izquierda) y Enkarterri (Encartaciones). Por otro lado, Ezkerraldea es una comarca eminentemente industrial, mientras que Enkarterri tiene una pequeña porción industrializada (el valle del Cadagua) y el resto es rural. Es difícil sacar de ahí una conclusión con respecto a la influencia de la contaminación. Y por último, sólo los hombres están por encima de la media. Si fuese debido a la contaminación supongo que también afectaría a las mujeres. Como ya he explicado, también puede ser debido a la alimentación, hábitos de vida, predisposición genética, a una población más envejecida o a la conjunción de varios factores.

Recapitulemos

  • Hasta principios de los años 80 hemos vivido en un pueblo con altos niveles de contaminación por la actividad industrial.

La desaparición de las antiguas industrias, la legislación actual, los controles, la depuración, las nuevas tecnologías, etc., han revertido claramente esa situación porque los datos nos dicen que:

  • NO VIVIMOS EN UN PUEBLO MUY CONTAMINADO; SU CALIDAD AMBIENTAL GENERAL ES BUENA. OTROS CERCANOS TIENEN PEOR CALIDAD DEL AIRE Y DE SUS RÍOS.
  • LA TECNOLOGÍA ACTUAL PERMITE REDUCIR EL IMPACTO AMBIENTAL DE LA INDUSTRIA.
  • LAS ADMINISTRACIONES CONTROLAN A LAS EMPRESAS Y VIGILAN EL CUMPLIMIENTO DE LA LEGISLACIÓN, Y HACEN SEGUIMIENTO PERIÓDICO DE LA CALIDAD AMBIENTAL.
  • EN EUSKADI TENEMOS UNA LONGEVIDAD DE LAS MÁS ALTAS DE EUROPA a pesar de haber vivido en áreas que durante muchos años fueron de las más contaminadas de Europa.
  • EL RIESGO DE CONTRAER CÁNCER AUMENTA CON LA EDAD, INCLUSO POR CAUSAS NATURALES.

Como consecuencia de estos dos últimos hechos, cada año aumenta el número total de casos de cáncer.

  • EL INFORME DE LA UNIDAD DE VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA NO RECOGE INCIDENCIAS MAYORES DE CÁNCER EN ALONSOTEGI
  • LA MORTALIDAD POR OTRAS ENFERMEDADES RELACIONADAS CON LA CONTAMINACIÓN DISMINUYE O SE MANTIENE.

Harían falta más estudios a nivel local para estar seguros al 100% de que la incidencia del cáncer o de otras enfermedades es mayor en Alonsotegi, pero no hay ningún indicio ni sospecha que los hagan necesarios.

Conclusiones

Realidad objetiva y responsabilidad social

No digo que vivamos en un pueblo perfecto, sin problemas ambientales, ni que las administraciones lo hagan todo bien, ni que la industria ya no contamine, ni que ya esté todo hecho. Lo que digo es que en los últimos 30 años se ha avanzado mucho, y en concreto en Euskadi, se ha mejorado enormemente en todo lo relacionado con el medio ambiente, precisamente porque se partía de una situación desastrosa, y creo que es justo reconocerlo. No sólo Bilbao se ha transformado. Poco tienen que ver nuestros pueblos con los de hace 30 años. Y ese cambio ha sido posible porque la tecnología lo ha permitido, la sociedad lo ha demandado y las administraciones lo han materializado.

La ciudadanía debe exigir a sus instituciones que garanticen su salud y la calidad ambiental, pero siempre basándose en hechos objetivos. Y es deber de las administraciones informar de las decisiones que pueden afectar directamente a la calidad de vida de las personas y del medio ambiente.

Fundición+vaca

 

Riesgos reales para la salud

Es cierto que algunos de los casos de cáncer que aparecen ahora pueden ser debidos a la exposición a uno o varios contaminantes. Pero no quiere decir que la exposición sea reciente. Si la persona tiene más de 40 años y vivió la época de más contaminación, puede ser que sufra las consecuencias ahora. Si además fuma o tiene hábitos de vida poco saludables, las probabilidades aumentan. Mucho se habla de las dioxinas producidas por las incineradoras actuales, olvidando que una de las industrias que más dioxinas producen son las fundiciones. Y durante muchos años hemos vivido entre fundiciones y acerías de todos los tamaños. La contaminación generada en esos años, además de ser asimilada por los que vivíamos entonces, puede acumularse en el suelo y algún resto llegar hasta nuestros días. El tomate de una huerta, el ganado que pasta junto a las ruinas de una fábrica, las moras del zarzal en el borde del camino, los caracoles recogidos en las cunetas…

 

Fundición 1993

Fundición junto a huerta familiar, 1993.

Actualmente hay tecnologías menos contaminantes y las industrias están más controladas, por lo que no podemos seguir con la misma mentalidad de hace 30 años hacia este sector de la economía. Sin embargo, hay otro sector que se ha convertido en uno de los principales contaminadores, y del que se habla poco. El crecimiento del volumen de vehículos en los últimos años, a pesar de la mejora en la calidad de los combustibles y de la reducción de su consumo, ha hecho que el transporte se convierta en uno de los principales emisores de contaminantes y de gases de efecto invernadero. Solamente con sustituir el tráfico de mercancías por carretera por el transporte en tren, se reduciría significativamente la contaminación y mejoraría la seguridad en las carreteras. ¿Quién no tiene una carretera o una autovía cerca de su casa? Y sin embargo no nos quejamos, particularmente nos beneficia porque nos permite desplazarnos con nuestro propio coche. En 2011, el Corredor del Cadagua (BI-636), a su paso por Alonsotegi, tuvo una intensidad media de 21.500 vehículos al día, más otros 3.500 por la carretera vieja (BI-3651). Me atrevería a decir que es el mayor foco de contaminación en Alonsotegi en la actualidad,

Antiguos miedos, manipulación interesada, irresponsabilidad

Parece ser que la situación vivida en épocas anteriores, entre humos, malos olores, ruidos, ríos cubiertos de espuma pestilente, mucosas irritadas… han dejado una huella indeleble en nuestro subconsciente. Miedo atávico que algunos ecologistas se encargan de resucitar cada cierto tiempo. Juzgan y condenan sin necesidad de muchas pruebas. Como la industria ha sido tradicionalmente muy contaminante y ha dado lugar a graves problemas ambientales y de salud, siempre será así. Como la incineración de residuos en los años 60 emitía gran cantidad de contaminantes que se acumulaban en los terrenos cercanos, no se puede incinerar más. Se consideran progresistas y siguen anclados en esquemas de los 70. Utilizan un par de datos llamativos sacados de contexto para crear alarmismo, movilizar a la población y convertirse en defensores de los débiles.

A ellos se les añaden, en ocasiones, algunos partidos políticos para atacar al gobierno; o si están en el gobierno, por puro populismo. De esta forma ponen en duda que el actual sistema político-administrativo, del que ellos son responsables, funciona. En el que caso de que algo no funcione, su obligación es cambiar el sistema porque, desde luego, la tecnología actual permite contar con industrias seguras.

Desconocimiento, contradicciones y egoísmos

Por un lado, se pide que se construyan polígonos industriales para favorecer la implantación de nuevas empresas y crear empleo. Pero cuando vienen algunas empresas (químicas, incineradoras, crematorios) nos oponemos porque “contaminan”. Y hay quien además dice que no se opone a que haya esas empresas, simplemente no las quiere cerca de su casa: el famoso síndrome nimby (not in my backyard – no en mi patio trasero). Desconocimiento, demagogia, manipulaciones, contradicciones, maniqueísmo, oportunismo, populismo… Y si además se puede sacar algún rédito político… A algunos les cuesta mucho evolucionar, quizás porque se sienten cómodos en el pasado.

Después de haberme criado entre una fundición, una fábrica de lejías y las vías del tren, y comiendo lo cultivado en una huerta que recogía todo lo emitido por ellas, ahora me siento muy tranquilo con la calidad ambiental de mi pueblo. Eso sí, los tomates ya no son tan sabrosos como antes.

 

Polvo de fundición sobre cultivos 1993

Polvo emitido por la fundición cercana sobre el cultivo de patatas, vid, manzanos, etc., 1993.

“Esta entrada participa en la Edición XXI del Carnaval de Biología, hospedado en esta ocasión en La Enciclopedia Galáctica“, perteneciente a @torjosagua.

 “Este post participa en la XXIII Edición del Carnaval de Química alojado en el blog molesybits“.

XXIII CarnavalQuímica logo

Actualización 20/08/2013: Documental sobre la historia de Bilbao donde se comentan algunos de estos temas

Historia “natural” de la puchera ferroviaria

Las Encartaciones

La comarca vizcaína de Las Encartaciones (Enkarterri en euskera), probablemente sea la más desconocida de Euskadi, incluso para los vascos. Su ubicación, la más occidental del País Vasco, la convierte en puerta hacia la meseta castellana por el Valle de Mena y hacia la cornisa cantábrica por Cantabria.

Mapa de Las Encartaciones

Esto ha hecho que históricamente se mezclen las culturas vasca y castellana, como se refleja en la toponimia y en el habla en castellano, donde podemos encontrar términos tanto del euskera como del astur-leonés. Podemos encontrar lugares distantes a pocos kilómetros, uno con el topónimo castellano y otro con el vasco.

A finales del siglo XII, se denominaba valle de Salcedo a los actuales municipios de Güeñes y Zalla, y al río Cadagua como río Salcedo. Por otro lado, tenemos el topónimo vasco y apellido muy común en la zona, Saratxaga. Tanto Salcedo como Saratxaga tienen el mismo significado: bosque de sauces. En ambos idiomas abundan los topónimos relativos al agua: Allendelagua, Ambasaguas, Pozalagua, Ibarra, Padura, Ugarte.

Toponimia vasca

Urrutia,   Ibarra, (O)Labarrieta, Goikuria, Padura, Aranguren, Garai, Iratzagorria,   Aretxederra, Artebizkarra, Elubarri, Ugarte, Saratxo, Saratxaga

Toponimia castellana

Nocedal,   Salcedo, Allende(lagua), La Herrera, Avellaneda, Carral, La Aceña, Arenaza,   Traslaviña, Ambasaguas, El Pobal, Ilso, Pozalagua, La Cuadra

Vocabulario   astur-leonés usado en las Encartaciones

borona

maíz

borto

madroño

caco

azada de dos picos

escacho

espino

jaro

zarza

monchina

silvestre, montés

quima

rama delgada

sallar

cavar con azada para quitar las malas hierbas

seruga

vaina de legumbres

tasugo

tejón

El municipio donde vivo, Alonsotegi, no ha pertenecido históricamente a esta comarca, pero ha sido su conexión con Bilbao y su área metropolitana, y por tanto comparte con Las Encartaciones gran parte de su cultura y tradiciones.

23 Panorámica Alonsotegi 1940

Alonsotegi, década de 1940.

Esta relación con Castilla y León se vio acrecentada en gran medida con la construcción, terminando ya el siglo XIX, del ferrocarril que unía Bilbao con la localidad leonesa de La Robla, conocido popularmente como el “Hullero”.

El ferrocarril de La Robla

A finales del siglo XIX, la riqueza carbonífera de toda la zona norte de León, Palencia y sur de Santander estaba inexplotada por falta de vías de comunicación, mientras que en las industrias que rodeaban Bilbao faltaba combustible. Ante esta situación se decidió prolongar el trazado que recorría la cuenca carbonífera hasta Bizkaia para abastecer con carbón de calidad media (hulla) las industrias vascas, prácticamente de puerta (la bocamina) a puerta (la caldera de los altos hornos). Además se podía complementar con el tráfico de viajeros y el de mercancías generales.

Tras estudiar varias alternativas, tanto de vía ancha como estrecha, se escogió la vía métrica y conectar con el trazado ya existente entre Bilbao y Balmaseda. Esto resultaba bastante más barato, el coste de los 200 km construidos ascendió a 15.999.000 pesetas. Se eligieron locomotoras de 40 y vagones de 10 toneladas para viajeros de primera y segunda clase. La velocidad establecida ¡alcanzaba los 25-30 km/h! Se calculó un tráfico anual de 200.000 toneladas de hulla.

24 Tren de La Robla en puente de Arbuio 1959

Ferrocarril de La Robla cruzando el río Cadagua a su paso por Alonsotegi (1959).

Tras la constitución el 21 de abril de 1890 de la sociedad explotadora “Compañía del Ferrocarril Hullero de La Robla a Balmaseda”, el 6 de octubre de 1892 se abrieron los primeros 45 km que separaban Balmaseda de Espinosa de los Monteros, uno de los más difíciles. Tras un retraso de varias semanas por un derrumbe en Vigo-Siones, finalmente, en 1894 se finalizaron las obras. Hay que resaltar la celeridad de las obras gracias a la buena organización, en un trazado muy complicado, quebrado y sinuoso, que ocasionaría posteriormente grandes complicaciones de tracción.

El 11 de agosto de 1894 se inauguraron los 281 km construidos, que junto con los 30 ya existentes lo convertían en el ferrocarril de vía estrecha más largo de España, récord que todavía mantiene.

En los primeros años los resultados de explotación no fueron los previstos. Había problemas con la explotación de las minas y por la falta de conexiones tanto dentro de la comarca minera como en la margen izquierda de la ría de Bilbao, donde se concentraban las industrias siderúrgicas. La gravedad de la situación hizo temer incluso por su supervivencia, pero a partir de 1903, solventados esos problemas, el progresivo incremento del tráfico permitió repartir beneficios en 1906, en concreto 5 pesetas por acción. En 1913 se superaron las 200.000 toneladas de transporte de hulla, 500.307 en 1918, y en 1958 su récord, 908.464.

Tras la guerra civil se produce un gran incremento del transporte de viajeros, consecuencia de la falta de transporte por carretera y la migración hacia Bizkaia. A partir de 1959 se sustituye progresivamente el vapor por el diesel, empezando por los trenes de mercancías.

Pero el tiempo no pasa en balde, y por primera vez en 1966, no se cubren los gastos con los ingresos, debido principalmente al descenso del 30% del tráfico hullero, y se encomendó la dirección a la compañía Ferrocarriles de Vía Estrecha (FEVE). El paulatino descenso de todo tipo de tráfico hizo que en 1991 el ministerio competente decretara el cese del servicio de viajeros entre Guardo (Palencia) y Balmaseda. En ese momento el recorrido Bilbao-Balmaseda duraba 12 horas.

Estación de GuardoEstación de Guardo, Palencia. (Wikimedia)

En 2003, un convenio entre FEVE y la Junta de Castilla y León hizo posible la reanudación del recorrido entre Bilbao y León para pasajeros, reduciendo la duración del viaje a 7 horas y media. Una buena oportunidad para disfrutar de los paisajes, la naturaleza y el románico del Valle de Mena y la montaña palentina y leonesa.

La puchera

Este curioso plato nació al calor del carbón y del vapor, mecido por el traqueteo del viaje. Su originalidad reside en el ingenio utilizado para su preparación. En los tiempos de las máquinas de vapor, los ferroviarios cocinaban su almuerzo en una olla que colocaban en la salida de vapor de la caldera de la locomotora, y así, lentamente, se iban cocinando las alubias, la carne y el chorizo.

Puchera tradicionalPuchera tradicional (Wikimedia)

Posteriormente se diseñó un recipiente que incluía una “caldera” a medida para la olla, un armazón de chapa reforzado con remaches, elaborado artesanalmente. Se remataba con tres patas y varios orificios para permitir la entrada de aire y la salida de humo. En el fondo del armazón se colocaba el carbón vegetal y encima se encajaba la olla.

Esta forma de cocinar las alubias se convirtió en una tradición en todos los pueblos por donde pasaba el “Hullero”, pero quizás las pucheras más famosas son las de Balmaseda, capital de la comarca encartada. Cada 23 de octubre, día de San Severino, se organiza un concurso que en 2012 celebró su 42ª edición, con la participación de más de cien pucheras: San Severino 2012, Balmaseda.

La alubia

La leguminosa Phaseolus vulgaris, es conocida en la Península Ibérica por diferentes nombres. En castellano: alubia (del árabe al-lubíia), judía (del hebreo yehudi), frijol (del asturleonés fréxol). El fréxol asturleonés, el gallego feixón, el catalán fesol, el portugués feijão, vienen del latín phaseolus. También en Galicia se las conoce como fabas y en Asturias como fabes. En Castilla-La Mancha, en Andalucía y la Región de Murcia se denominan habichuelas, en Cataluña se conocen también con el nombre de mongetes (singular, mongeta). En la Comunidad Valenciana se le conoce como fesol. En La Rioja existe una variedad oscura conocida como caparrones. Por último, en euskera, se las conoce como indaba (haba india) y babarrun. En 2007 se cultivaron en todo el mundo 18,3 millones de toneladas de alubias.

Origen y taxonomía de la alubia

Se considera México como el más probable origen, o por lo menos, el centro primario de diversificación. Algunos hallazgos arqueológicos en Meso y Sudamérica indican que ya se conocía hace 7000 años. Las culturas precolombinas seleccionaron las mejores variedades de esta leguminosa, generando una gran número de diferentes formas y denominaciones. En México, además de la denominación fríjol en español, hay más de 30 nombres indígenas: babi (lengua tepehuana), bi-zaa-hui (lengua zapoteca), canastapu (lengua totonaca), chenec (lengua tzeltal y tojolobal), etl (náhuatl), tzanam (lengua huasteca), huay (lengua chinanteca), ju (lengua otomí), etc.

Aunque su nombre científico, Phaseolus vulgaris L., ya fue asignado por Linneo en 1753, su taxonomía se ha establecido apenas hace medio siglo:

TAXONOMIA

Reino Plantae
Subreino Traqueobionta   (plantas vasculares)
Superdivisión Spermatophyta   (plantas con semillas)
División Magnoliophyta   (plantas con flor)
Clase Magnoliopsida   (dicotiledóneas)
Subclase Rosidae
Orden Fabales
Familia Fabaceae
Subfamilia Faboidae
Género Phaseolus
Especie Phaseolus vulgaris

phasvul1 Linneo

Foto del ejemplar de Phaseolus vulgaris del herbario de Linneo.

Características de la alubia

La forma silvestre de la alubia es una enredadera común en lugares perturbados como los matorrales en las orillas de carreteras, orillas de bosques o de parcelas. Tiene formas lilas y color crema, frecuentemente en la misma población. Como el resto de las leguminosas, la simbiosis con bacterias del género Rhizobium les permite disponer de abundante nitrógeno fijado por estos microbios directamente del aire.

Sus propiedades nutritivas se deben a su alto contenido proteico principalmente, y en menor medida a su aportación de carbohidratos, vitaminas y minerales.

CONTENIDO NUTRICIONAL

Proteínas
  •   14-33% según variedad
  •   Rico en aminoácidos como lisina, fenilalanina   y tirosina.
  •   Pobre en los aminoácidos azufrados cisteína y   metionina.
  •   70% de la calidad proteínica de origen animal.
Carbohidratos (almidón   principalmente)
  •   52-76 g/100g según variedad
  •   Tras la cocción una parte queda indisponible   dado que se transforma en indigerible
Lípidos
  •   1,5-6,2 g/100g según variedad
  •   Mezcla de acilglicéridos, predominando los   ácidos grasos mono y poliinsaturados.
Vitaminas y minerales

Fuente   considerable de calcio, hierro, fósforo, magnesio y zinc y de las vitaminas   tiamina, niacina y ácido fólico.

Fibra
  •   14-19 g/100g según variedad
  •   50% soluble
  •   Principalmente pectinas, pentosanos,   hemicelulosa, celulosa y lignina.

Pero estas legumbres también contienen sustancias químicas naturales que interfieren con el aprovechamiento de los nutrientes, y que en situaciones extremas pueden resultar perjudiciales: inhibidores de tripsina, taninos, lectinas y ácido fítico.

La tripsina es una enzima secretada por el páncreas que en el duodeno digiere las proteínas. Sus inhibidores pueden provocar retardo en el crecimiento e hipertrofia pancreática. Respecto a los taninos, además de disminuir la digestibilidad de proteínas, limitan la biodisponibilidad de minerales como el hierro y cinc, mientras que el ácido fítico también afecta la asimilación del cinc: Por otra parte, las lectinas (fitohemaglutinina, PHA) son proteínas que inducen el crecimiento del páncreas en ratas y producen ulceración y necrosis en el intestino. Otra familia de componentes que se consideran indeseables son ciertos oligosacáridos como la rafinosa, estaquiosa y verbascosa, los cuales no son hidrolizados (rotos) en la primera etapa de la digestión y terminan fermentados en ácidos grados de cadena corta y gas en el colon, lo que provoca problemas de flatulencia.

Pero no debemos olvidar que las técnicas culinarias de preparación, como el remojo y la cocción, eliminan o disminuyen radicalmente la presencia de dichos factores antinutricionales. Además, en la actualidad se está demostrando que estas sustancias están relacionadas con la prevención o el tratamiento de ciertas enfermedades, en dosis bajas como se encuentran en los platos cocinados.

Por último, también son ricas en purinas, que se metabolizan a ácido úrico. Este ácido úrico puede cristalizar en las articulaciones produciendo gota, o en los riñones o vías urinarias produciendo así cálculos.

Componentes funcionales, nutracéuticos, fitoquímicos

Con todas estas denominaciones se conocen las sustancias químicas con actividad fisiológica, que proporcionan beneficios más allá de la nutrición básica y pueden prevenir enfermedades o promover la salud. Algunos de ellos ya los he citado hace un momento: fibra, polifenoles, ácido fítico, taninos, inhibidores de tripsina y lectinas.

EFECTOS FISIOLÓGICOS

Inhibidores de tripsina
  •   Protección contra rotavirus (gastroenteritis).
  •   Inhiben carcinogénesis.
  •   Quimioprotectores, protegen contra efectos   secundarios de ciertos medicamentos.
Ácido fítico
  •   Efecto antioxidante.
  •   Reduce riesgo de cáncer (colon y mama)
Lectinas
  •   Disminución del crecimiento de linfomas   no-Hodgking (ganglios, bazo, etc.).
  •   Se utilizan como marcadores de tumores.
Taninos

Antioxidantes,   antícancerígenos y antimutágenos

Fibra
  •   Efecto hipocolesterolémico (reduce hasta un   10% el colesterol en sangre)
  •   La fermentación en el colon genera ácidos   grasos de cadena corta, que provocan la disminución de la síntesis de   colesterol en el hígado

Formas de cocinarlas

Las alubias se pueden almacenar indefinidamente en un lugar seco y fresco, pero sus cualidades nutricionales disminuyen y el tiempo de cocción se alarga. El remojo durante varias horas depende de la variedad y, sobre todo si son frescas o secas, y sirve para acortar el tiempo de cocción. Se calcula que el remojo puede eliminar el 5-10% de los azúcares que producen el gas responsable de las flatulencias. En función de la frescura, el remojo y la variedad, el tiempo de cocción oscila entre 1 y 4 horas, que se pueden reducir en gran medida en una olla a presión.

En México, Centro y Sudamérica, la especia tradicional que se usa con los fríjoles es el epazote, Dysphania ambrosioides, que parece que facilita la digestión. En el este de Asia, con el mismo propósito se añade durante la cocción el alga kombu (Género Laminaria).

No puedo cerrar este apartado sin mencionar una de mis debilidades en cuanto a un plato elaborado con alubias, las fabes con marisco del restaurante Llantares de Mar en Ribadesella (Asturias), simplemente no tengo palabras para describirlo.

Variedades vascas

La alubia es un producto de gran tradición en el País Vasco, cultivado en nuestros caseríos desde hace más de 300 años. Su producción es artesanal en pequeñas huertas próximas al caserío

“Tolosako Babarruna – Alubia de Tolosa” (Variedad “Tolosana” (Aiena) registrada en el Instituto Nacional de Semillas y Plantas de Vivero).

  • Porte indeterminado (mata alta).
  • Sistema de producción asociado a maíz, malla o entutorado y con una duración del cultivo al aire libre desde la siembra, que se extiende entre 120 y 170 días.
  • Grano de forma ovoidea y con un color que va de un morado oscuro a prácticamente negro.
  • Tamaño “Txiki”: 0,5 – 1 cm de longitud; “Haundi” 1 – 1,5 cm.

Se cultiva en toda Gipuzkoa, principalmente en la zona de Tolosaldea desde mediados de mayo hasta mediados de octubre aproximadamente. Se recolecta a mano a finales de septiembre o de octubre, después se deja un tiempo de secado que varía en función de las lluvias, para posteriormente consumirse a lo largo de todo el año.

“Gernikako Indaba – Alubia de Gernika” (Variedad tipo “Gernikesa”, pendiente de registro en el Instituto Nacional de Semillas y Plantas de Vivero).

  • Porte indeterminado (mata alta)
  • Sistema de producción asociado a maíz o entutorado y con una duración del cultivo al aire libre desde la siembra que se extiende entre 120 y 140 días.
  • Grano de forma ovoidea alargada y con un color variegado granate y crema.
  • Tamaño de 1 a 1,5 cm de longitud

Se cultiva desde el siglo XVIII en pequeñas explotaciones de las comarcas de Mungia, Busturialdea y Lea Artibai

 “Arabako Babarrun Pintoa – Alubia Pinta Alavesa” (Variedad “Alavesa” (Laura) registrada en el Instituto Nacional de Semillas yplantas de Vivero)

  • Porte determinado (mata baja)
  • Duración del cultivo al aire libre que se extiende entre 100 y 110 días desde la siembra.
  • Grano de forma ovoidea y con un color variegado granate y crema.
  • Tamaño de 0.5 a 1,5 cm de longitud.
  • La siembra se realiza en mayo. Se recolecta manualmente a finales de septiembre o primeros de octubre. A continuación se deja secar más o menos tiempo según la climatología del año (a más lluvias más tiempo de secado).

Se cultiva desde el siglo XVIII en las comarcas de Montaña y Valles Alaveses. La Alubia Pinta Alavesa, es un tipo de alubia que ha estado presente de forma tradicional y significativa durante mucho tiempo en las explotaciones agrarias de Alava.

Elaboración de la puchera

La elaboración de las alubias en la puchera ferroviaria no difiere mucho de las preparadas en una cocina normal. La diferencia es el control del calor poniendo la cantidad de carbón vegetal adecuada en función de la cantidad de ingredientes. Y en cuanto a éstos, y el orden y la forma de echarlos en la puchera, cada maestrillo tiene su librillo y para gustos están los colores. La receta estándar, utilizada en el concurso de Balmaseda es la siguiente:

Ingredientes para 5 personas

  • 1kg de alubias
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 2 zanahorias
  • 1 pimiento choricero
  • 1 tomate
  • 1 puerro
  • aceite de oliva
  • 1/2kg Costilla de cerdo
  • tocino (3 ó 4 trozos)
  • 2 chorizos por kilo de alubias
  • 2 morcillas
  • Sal

Tiempo de elaboración

4 horas de cocción y media de reposo con alubia nueva.

Elaboración

La putxera se enciende con 1 ½ kg o 2 kg de carbón, colocando el puchero cuando el carbón esté al rojo vivo. En el puchero se ponen las alubias junto con la verdura finamente picada, el agua y un chorro de aceite. Cuando empieza a hervir se corta el hervor con agua fría para que se hagan despacio. La costilla y los chorizos se agregan cuando las alubias están a medio hacer. Las morcillas se añaden a última hora y entonces se le da el punto de sal.

Aquí llamamos “sacramentos” a los productos del cerdo que se añaden al cocido de alubias: costilla, tocino y chorizos, morcillas. Si se quiere disminuir la cantidad de grasa en el plato final, se pueden cocer los sacramentos aparte y añadirlos la última media hora de cocción, a costa claro, de perder sabor. Como hemos visto antes, aunque los sacramentos contengan gran cantidad de colesterol, en parte se compensa por el efecto de la fibra de las alubias.

En cuanto al tipo de morcilla, en Gipuzkoa y otros sitios se utiliza la de verdura (tipo Beasain: 50% cebolla, 10% puerro, 40% manteca de cerdo, sangre de cerdo, orégano, sal y tripa de vacuno), en Encartaciones la morcilla tradicional es la de arroz (tipo Burgos: cebolla, sangre, manteca de cerdo y arroz, sal, pimienta, pimentón y orégano).

Y como última recomendación, dentro de todas las posibilidades de encontrar buenas alubias en Enkarterri, yo me quedo con las del restaurante Batirtze, en Sodupe: alubias, sacramentos, berza y guindillas de acompañamiento, con un buen arroz con leche casero de postre.

La puchera llevada al límite

El pasado sábado me tocó afrontar un nuevo reto: preparar una puchera de alubias para 13 adultos y 6 menores, poniendo al límite la capacidad de mi puchera. Calculé necesarios dos kilos de alubia negra de Tolosa, que estuvieron toda la noche a remojo.

Alubia de Tolosa

En vez de pimiento choricero entero, usamos un botecito de pulpa ya extraída; costilla adobada, que tiene más sabor; y morcilla de la localidad alavesa de Artziniega.

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La jornada empezó a las 9.30, con 6ºC, 78% de humedad y 1012 mb de presión atmosférica. Lo primero, preparar una buena brasa que aguante por lo menos tres horas.

Preparando la brasa

Mientras coge temperatura, picamos y añadimos la verdura.

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Y a partir de ahí, intentar que no hierva muy fuerte, cosa que al principio resulta difícil por la fuerza de la brasa. Revolver para que no se peguen en el fondo y añadir agua si vemos que se quedan secas.

Removiendo

Cuando lleven una hora aproximadamente, se añaden los sacramentos menos las morcillas. Dado que todos los sacramentos comprados no cabían en la olla, sólo añadimos la mitad; la otra mitad la cocimos aparte, con lo que también eliminamos una parte importante de la grasa.

Puchera en marcha

Se comprueba de vez en cuando la dureza de las alubias y cuando veamos que les queda ya poco para coger el punto de ternura, le añadimos las morcillas y la sal al gusto. Cuando ya estén hechas, las retiramos del fuego y las dejamos reposar antes de servir.

Sirviendo

Al final, con la olla al límite y los borbotones salpicando fuera de vez en cuando, salió todo bien y el personal quedó satisfecho.

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Incluso alguna personita que hace no mucho que dejó el biberón, no quería soltar la cuchara con alubias. La calidad del género, tanto de las alubias (bien pagadas, eso sí) como de los sacramentos comprados en la carnicería Coloma de Alonsotegi, junto con la tecnología ferroviaria, hacen difícil el fracaso.

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La otra estrella de la comida: cazuela de pimientos al estilo de Encartaciones.

Historia de mezclas o mezcla de historias

Además de los comensales autóctonos, había representantes de Eibar (Gipuzkoa), Santander, Madrid y San Miguel de Tucumán (Argentina). Una pequeña mezcla de culturas, como la misma historia de la puchera ferroviaria, que empezamos hace 7000 años al otro lado del charco, con las culturas precolombinas transformando las variedades naturales de Phaseolus para adaptarlas a sus necesidades. Después dimos un salto en el tiempo volviendo a estas tierras, cuando hace 1000 años un joven idioma castellano se encontró con el ancestral euskera, mezclándose para enriquecimiento de ambos. Hace 150 años la llegada de la Revolución Industrial transformó el mundo, y el ingenio humano consiguió hacer posible una línea de ferrocarril que parecía inviable. Con el tiempo, lo que era un transporte de gran importancia económica y social se ha transformado en una ruta de ocio y turismo, recordando los viejos tiempos del vapor y el carbón. Por su parte, la ciencia nos permite conocer los secretos más íntimos de la alubia, cuyos beneficios superan a los inconvenientes. Un producto “natural”, a pesar de que tenga poco que ver con la planta original que empezaron a cultivar en América.

La mezcla, tanto en cultura (fusión se le llama ahora) como en biología, es fuente de diversidad que se transforma en riqueza intelectual o genética, equipaje muy útil en nuestro viaje vital, ya que aumenta nuestras posibilidades de adaptarnos mejor al medio y nos permite recordar de dónde venimos para saber a dónde vamos.

Os dejo con el heredero del tren de La Robla.

Referencias

“Esta entrada participa en la III Edición del Carnaval de la Nutrición, organizado por el blog Scientia

“Esta entrada participa en la Edición XXI del Carnaval de Biología, hospedado en esta ocasión en La Enciclopedia Galáctica“, perteneciente a @torjosagua.

“Esta entrada participa en la XXII Edición del Carnaval de Química acogido en el blog Roskiencia, cuyo autor es @ismael__ds/@roskiencia

Actualización 15/04/2013: http://treneando.com/2013/04/13/el-museo-del-ferrocarril-de-gijon-organiza-hoy-una-muestra-de-cocina-de-la-zona-en-olla-ferroviaria/

Mi pueblo en un embudo

Últimamente parece que está aumentando el interés de la gente por el tiempo atmosférico y por el clima. Rara es la cadena de televisión que no da como noticia que en invierno nieve y haga frío, y que en verano haga mucho calor. No me refiero a episodios climatológicos extremos, sino al tiempo habitual de cada estación. No sé si es por miedo al cambio climático o simplemente porque hay que llenar muchas horas de programación. Además, muchos medios no distinguen entre clima y tiempo atmosférico, y utilizan indistintamente ambos términos como si fuesen sinónimos. En cualquier caso, vista la última semana que hemos tenido, con fuertes lluvias y viento, incluida ciclogénesis explosiva, y que en agosto se cumplen 30 años de las inundaciones más graves que el País Vasco ha sufrido en la historia reciente, me he animado a escribir sobre el riesgo de inundaciones en Euskadi, sirviéndome del ejemplo de mi pueblo, Alonsotegi.

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Foto 1 (20/01/2013). La vegetación de las riberas de los ríos y arroyos cantábricos está formada por un bosque mixto dominado por sauces, fresnos y alisos.

El relieve montañoso de toda la Cornisa Cantábrica, con sistemas montañosos orientados en paralelo a la costa y con alturas de más de 1000 metros a poca distancia del mar, han dado lugar a valles estrechos y con grandes pendientes. Si a eso le añadimos un clima atlántico muy lluvioso, convierten a la erosión hídrica en el principal agente geomorfológico. Las llanuras naturales de inundación son el fruto de ese proceso, ubicadas en las zonas donde el valle se ensancha.

En Bizkaia los ríos presentan una serie de características comunes: son cortos, de valles estrechos y encajados y tienen que salvar grandes desniveles debido a las pendientes que presenta el terreno. Estas fuertes pendientes, el régimen de lluvias y otros caracteres climáticos de la zona, son causa de que los ríos presenten un régimen de fuerte torrencialidad, alternando épocas de elevado caudal con épocas de fuerte estiaje.

Como ejemplos del brusco contraste de altitudes, tenemos los ríos Altube y Arratia, donde se pasa de 1.475 m, desde el punto de mayor cota (Gorbea) hasta el nivel de base litoral en apenas 50 Km.

La pendiente media de los ríos cantábricos se ha cifrado en un 11% frente al 2% que presentan los ríos de la vertiente mediterránea. En el caso de Alonsotegi, el arroyo Azordoiaga, que nace en las laderas del monte Ganekogorta y desemboca en el Cadagua en el núcleo urbano de Alonsotegi, la pendiente media se acerca al 20%.

 

Alonsotegi desde Sasiburu

Foto 2 (09/08/2012). Núcleo urbano de Alonsotegi al pie del monte Ganekogorta (998 m).

El río Cadagua nace en la localidad burgalesa del mismo nombre, y tras recorrer 63 km, se une a la ría de Bilbao. La superficie de su cuenca alcanza los 307,5 km2. Por su parte, el ya mencionado arroyo Azordoiaga, recorre algo más de 6 km dentro del municipio, con una cuenca de 7,34 km2.

 

Cadagua Alonsotegi Google Earth

Foto 3.Google Earth. Río Cadagua a su paso por Alonsotegi

El hecho de que en el País Vasco las vegas de los ríos, es decir, las llanuras naturales de inundación, fuesen las únicas zonas con pendientes suaves, ha hecho que sean el lugar donde se concentran las edificaciones. Si en un primer momento las construcciones se limitaban a caseríos, ferrerías y molinos, tras la revolución industrial fábricas y bloques de viviendas llenaron hasta el último rincón disponible en estas zonas, llegan en muchos casos a ocupar parte del cauce del río.

 

 

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Fotos 4 y 5 (20/01/2013). Industrias invadiendo el cauce.

Consecuencia de ello, es que periódicamente, tras un episodio de lluvias torrenciales, rápidos deshielos o las dos cosas juntas, en mayor o menor medida, estas zonas acaban bajo el lodo. En la historia reciente, las inundaciones más graves se registraron el 26 de agosto de 1983, provocadas por una “gota fría”, fenómeno típico del Mediterráneo pero muy raro en el Cantábrico. En el Casco Viejo de Bilbao la ría se desbordó alcanzando el primer piso de los edificios. Entre Bizkaia y las provincias limítrofes 34 personas perdieron la vida, y las pérdidas en el País Vasco alcanzaron los 163 millones de euros.

En el caso de Alonsotegi, como se puede observar en la fotografía 2, es un valle con forma de embudo, las laderas recogen las aguas superficiales dirigiéndolas hacia el núcleo urbano, donde desaguan en el Cadagua. Esto significa que en el caso de lluvias torrenciales, no sólo hay riesgo de inundaciones sino también de desprendimientos y avalanchas ocasionados por los torrentes.

Así, en 1983, los daños en el pueblo no fueron sólo los producidos por el desbordamiento del Cadagua, sino también por piedras, lodo y troncos que bajaron desde los montes. En aquel momento, una gran parte de las laderas estaban deforestadas, facilitando la acción erosiva de las lluvias. Para muestra, tres imágenes:

 

Tren bloqueado 83

Foto 6. Tren atrapado por avalancha desde el monte Sasiburu (27/08/1983).

 

Autobus empotrado 83

Foto 7. El arroyo Azordoiaga empotra un autobús en una casa y destruye parte de un puente de piedra (27/08/1983).

 

Puente Irauregi 83

Foto 8. Del puente de Irauregi queda poco más que el arco de piedra (27/08/1983).

En aquel momento este viejo puente, de origen medieval, con un solo carril para vehículos y aceras estrechas, era el único que conectaba las dos márgenes del núcleo urbano, por lo que durante unos meses hasta su reparación, los vehículos tuvieron que cruzar por un pontón militar ubicado donde hoy está el puente nuevo.

Periódicamente, en menor medida, el río se ha seguido desbordando en algunos puntos, afectando a caminos, huertas y bajos de algunas viviendas, sobre todo en los barrios de Linaza y Pertxeta.

Por tanto, cuando a principios de este siglo se pudo poner en marcha el proceso de regeneración urbana con la ayuda financiera del Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Bizkaia, gran parte de las obras recogidas en el plan tenían que ver con la eliminación de estos riesgos. Así, la renovación de las redes de servicios incluía colectores para canalizar arroyos y torrentes y la construcción de un nuevo puente.

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Foto 9. El armazón del puente, arcos y tablero, se construye en la ribera (10/02/2007).

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Foto 10. Posteriormente, varias grúas de gran tonelaje colocan el puente en sus estribos (15/02/2007).

Otra actuación importante para reducir la inundabilidad en el casco urbano de Alonsotegi era el rebaje o eliminación del azud de Kastrexana, en el límite con los municipios de Bilbao y Barakaldo (foto 3, esquina superior derecha). Esta presa se construyó en los años 50 del pasado siglo para abastecer una acería y en la actualidad sólo abastece a la incineradora de residuos urbanos Zabalgarbi. El ayuntamiento solicitó reiteradamente a URA (Agencia Vasca del Agua) y a la Confederación Hidrográfica del Norte la ejecución de esa obra.

En cuanto a la prevención de los desprendimientos y avalanchas de los montes, desde finales de los 80, la Diputación Foral de Bizkaia ha realizado una gran labor de reforestación, primando las especies autóctonas, cuyos resultados se empiezan a ver ahora.

Sin terminar todas estas obras, el domingo 1 de junio de 2008, la meteorología nos dio otro susto: las fuertes lluvias durante todo el fin de semana hicieron que se desbordara el río Cadagua y que el agua que bajaba de los montes inundara algunos bajos.

En esta ocasión, el hecho de que los montes tuvieran una mayor superficie arbolada hizo que sólo bajara agua, sin piedras ni troncos, con lo que los daños fueron mucho menores. Por su parte, el río Cadagua volvió a pasar por encima del puente viejo después de bastantes años, pero sin destrozos graves.

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Fotos 11 y 12. Torrentes del monte Sasiburu (1/06/2008).

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Foto 13. El río Cadagua desbordado por encima del puente de Irauregi (1/06/2008).

Tras varios años de requerimientos por parte del ayuntamiento, finalmente, en el verano de 2010, la Confederación Hidrográfica del Norte rebaja un metro la altura de la presa de Kastrexana.

 

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Foto 14. La presa de Kastrexana bajo los viaductos de la Variante Sur de Bilbao (20/01/2013).

Por último, en 2011 se reforzó la estructura del puente Irauregi ampliando la anchura para mejorar la accesibilidad peatonal.

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Foto 15. Puente de Irauregi (20/01/2013).

Y tras este recorrido histórico llegamos a enero de 2013. Tras una semana de fuertes lluvias y viento (este pasado fin de semana nos ha barrido una ciclogénesis explosiva), tocaba ver si habían servido de algo las obras que he comentado, ya que en los últimos tres años no habíamos tenido lluvias de esta magnitud.

Video 1. Vista desde el puente nuevo (20/01/2013).

Bajo el puente nuevo hay una presa que envía el agua hacia una minicentral hidroeléctrica ubicada junto al puente de Irauregi. El canal, de 300 metros de largo, discurre bajo el paseo de Coscojales. En caso de crecida del río, el exceso de agua salta por encima del canal, volviendo al río. En algunos puntos, estos aliviaderos coinciden con los desagües de los torrentes del monte, creando unas bonitas cascadas.

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Fotos 16 y 17. Paseo Coscojales (20/01/2013).

Justo aguas debajo de esta presa, hay una formación de rocas calizas a diferente altura, creando unos saltos de agua de gran espectacularidad cuando el río baja caudaloso.

Video 2. Vista del salto de agua en la formación caliza (20/01/2013).

De hecho, cada vez que tenemos crecidas en los ríos de Euskadi, los medios de comunicación vienen aquí a tomar imágenes: portadadeia210113

Parece ser que el río Cadagua es uno de los que mejor se está recuperando ambientalmente a nivel de Bizkaia. En el caso de la fauna, desde hace unos años nos hemos acostumbrado a ver garzas, garcetas, patos, cormoranes, pollas de agua, también alguna tortuga invasora, y se supone que hay alguna colonia de visón europeo. No entraré a explicar las razones de esto (material suficiente para otro post), simplemente una muestra:

 

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Fotos 18 y 19 . Cormoranes (20/01/2013).

Cuando todas las demás aves desaparecen, los cormoranes se mantienen impasibles ante la fuerza del agua.

Finalmente, no ha habido ningún desbordamiento del río en toda esta zona, ni siquiera en el barrio de Pertxeta. La influencia del rebaje de la presa de Kastrexana llega hasta el puente de Irauregi, 1,4 km aguas arriba. Tampoco ha llegado al camino de Pertxeta, que hasta ahora se inundaba con facilidad.

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Foto 20. Camino de Pertxeta (20/01/2013).

Por supuesto, esto no quiere decir que se hayan eliminado completamente los riesgos de inundabilidad de esta zona. El Plan Integral de Prevención de Inundaciones de la Comunidad Autónoma del País Vasco (conocido como P.I.P.I.), recoge el concepto estadístico conocido como periodo de retorno, que es el tiempo medio entre dos trombas de agua que pueden dar lugar a un determinado caudal. Para cada periodo de retorno y en función de la orografía del municipio se establece sobre el mapa una mancha de inundación, que marca la probabilidad de cada punto de inundarse periódicamente. Los periodos de retorno utilizados suelen ser 10, 25, 50, 100 y 500 años. Algunos consideran que las inundaciones de 1983 corresponden al de 500 años, lo que significa que probablemente no se dé un evento de esas características hasta dentro de más de 400 años (sin considerar el cambio climático, claro está).

En función de estos cálculos se establecen unas distancias de separación al cauce de los ríos para los distintos usos urbanísticos del suelo: por ejemplo, en el borde de la ribera sólo se permiten usos recreativos, sin edificaciones; a ciertos metros se permiten vías de circulación, y más alejadas, las construcciones.

El problema lo tenemos con las construcciones ya existentes en las riberas, puesto que estas normativas fueron aprobadas en los 90. En el momento en que cesa el uso, por ejemplo, de fábricas abandonadas, tras su derribo no se podrá volver a construir en ese punto. En el caso de bloques de viviendas viejas y deterioradas, se pueden organizar operaciones de realojo, siempre con gran coste económico. Para el resto de los casos, sólo quedaría actuar sobre el cauce, aumentando su capacidad, pero también con gran coste económico y ambiental. http://www.eitb.com/es/noticias/sociedad/detalle/1231074/inundaciones-gobela–preocupacion-getxo-nuevas-lluvias/

En este último aspecto, quiero destacar que en las obras de canalización, la normativa en Euskadi obliga a recuperar, en la medida de lo posible, el estado original del cauce fluvial: pendientes, perfiles, taludes, riberas, vegetación, etc. Si comparamos la ribera derecha en la foto 8, donde se construyó el armazón del puente, con la foto 1 o la de cabecera del blog, sacadas en ese mismo punto, podemos ver el cambio: sauces, alisos, abedules, fresnos, chopos, arces, avellanos, espinos…

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Foto 21. Vegetación en puente nuevo (2/05/2010)

Los errores del pasado provocados por el crecimiento descontrolado han generado una grave problemática, de gran complejidad por las implicaciones urbanísticas, sociales, ambientales y económicas. Aunque poco a poco se va mejorando en estos aspectos, en algunas ocasiones las administraciones públicas tienen que hacer verdaderos encajes de bolillos para resolver estas situaciones. Y en cualquier caso, aunque sea labor de la administración el controlar y evitar que se vuelvan a cometer los mismos errores, todos tenemos que ser conscientes de la importancia de respetar el medio ambiente en el sentido más amplio del término.

El ser humano ha sido capaz de modificar completamente el entorno en su beneficio, a veces subestimando el poder de la naturaleza. Se suele decir que lo que se le quita al agua, más tarde o más temprano el agua lo recupera, como vemos periódicamente. Además, toda esta problemática se ve complicada ahora con el cambio climático.

Según un informe de 2011 de la Oficina Vasca de Cambio Climático, la tendencia en los últimos 50 años muestra que en invierno y primavera (la época más lluviosa en Euskadi) llueve menos pero cuando llueve lo hace de forma torrencial, originando mayor número de crecidas. Esto significa una disminución en el aporte de agua en invierno y primavera (entre 6-13%), un aumento del caudal pico (20%) y con ello una mayor extensión del área inundable (3%), provocando el aumento de pérdidas por inundación para el 2050 (15%). (ver post Doha y el cambio climático en Euskadi).

Para afrontar esta situación se propone analizar el papel que juegan las diferentes formas de ocupación del suelo (ordenación del territorio) en el balance de agua de las cuencas, contemplando, además, las necesidades de adaptación de las políticas forestales y agrarias para la reducción de la vulnerabilidad hídrica.

Por otro lado, debido al incremento esperado en los fenómenos extremos relacionados con la precipitación y, por tanto, el incremento de la peligrosidad de los impactos asociados a los mismos, se plantea el estudio del efecto del cambio climático en las inundaciones de la CAPV, para aportar criterios de priorización y estrategias de adaptación en los instrumentos de gestión y planificación existentes.

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Foto 22. Puente nuevo y riberas (28/09/2007)

Conclusión

Euskadi tiene una orografía muy complicada. Un 85% de los municipios se pueden clasificar como de montaña y tiene un 55% de su superficie arbolada. Por otro lado, en 2011, el 8,11% de su superficie era suelo artificializado. Las principales infraestructuras viarias y de servicios están finalizadas (ver post ¿La construcción es la solución?). En los municipios se va acabando el suelo con pendientes suaves que permitan una edificabilidad rentable económicamente y con un impacto ambiental aceptable.

No debemos olvidar que la urbanización del suelo supone su impermeabilización, lo que significa que el agua de lluvia no es absorbida por la tierra y es enviada rápidamente a los ríos y arroyos, facilitando las crecidas y desbordamientos de los cauces. En el caso de Alonsotegi, el 40% del suelo del municipio está clasificado como de “especial protección” por las características ecológicas que posee. Dentro de este territorio están incluidos los bosquetes de especies autóctonas (encinares, robledales y hayedos) y las zonas húmedas. El mantenimiento y mejora de esta cubierta vegetal es vital para evitar riesgos y contribuir a paliar el cambio climático.

En esta situación los recursos que las administraciones tengan para obra pública, más que a la ocupación de nuevas áreas, se deberían destinar a solucionar los problemas de inundabilidad comentados y a la rehabilitación de zonas urbanas degradadas. Actuaciones muy complejas pero de gran rentabilidad social y ambiental a largo plazo.

Y como acabamos de empezar el año, y a pesar del pesimismo generalizado por la situación económica, quiero acabar este post con un símbolo de esperanza:

Video 3. Arco Iris sobre el puente nuevo (21/01/2013).

Referencias

“Esta entrada participa en la XX edición del Carnaval de Biología, que hospeda Multivac42 en su blog Forestalia“.

“Esta entrada participa en la X Edición del Carnaval de la Tecnología, que hospeda @lualnu10 en su blog http://cajadeciencia.blogspot.co.uk/“.

“Esta entrada participa en la III Edición del Carnaval de Humanidades alojado en El  cuaderno de Calpurnia“.

Actualización 18/04/2013 (en euskera): http://aldizkaria.elhuyar.org/erreportajeak/uholdeak-konponbide-berriak-betiko-arazoari/