Tag Archives: Asimov

Otra teoría más sobre el euskera

Cada cierto tiempo los medios de comunicación se hacen eco de una nueva teoría sobre el origen de los vascos o del euskera, o de nuevos estudios que avalan alguna de ellas. Casualmente, esta vez me ha coincidido la aparición de una nueva hipótesis con la lectura de una novela en la que nunca me hubiese esperado encontrar una referencia a este tema: “The Gods Themselves” (Los Propios Dioses), de Isaac Asimov.

Portada The Gods Themselves Otra teoría más sobre el euskera

La última teoría

Estos últimos días ha sido noticia el estudio lingüístico realizado por Jaime Martín, licenciado en Filología Románica, que asegura que el euskera procede del dogón, uno de los idiomas hablado en Malí, al sur del desierto del Sahara. La similitud de un gran número de palabras y de algunas estructuras como el orden de sujeto, verbo y objeto directo, le ha hecho llegar a esa conclusión. Según él, tras la desertificación de la región sahariana, algunas tribus emigraron hacia Europa y uno de ellas dio origen al euskera. Su teoría no ha sido tomada muy en serio, como él mismo se lamenta ante el periodista.

La explicación a esta falta de interés por las instituciones vascas, es entendible tras escuchar esta entrevista en Euskadi Irratia (en euskera). En ella, el académico Xabier Kintana se encarga de desmontar lo que considera una especulación más que una hipótesis, por su falta de rigor científico. Se sorprende de que un especialista en lenguas románicas no se haya percatado de que alguna de esas palabras que encuentra similares en el euskera y en el dogón, en el caso del euskera claramente vienen del latín. En cuanto al orden de las frases y la aglutinación es común en muchos idiomas de América y Asia, aunque no en Europa. Kintana también critica que Martín compara el euskera y el dogón de la actualidad, que poco tienen que ver con lo que se podía hablar hace varios miles de años, y da ejemplos de cómo en la actualidad se estudia la estructura interna y la evolución propia de cada idioma para poder emparentarlo con otros.

En la novela de Asimov, un lingüista llamado Bronowski se hace famoso por conseguir descifrar las inscripciones etruscas utilizando otro idioma que, como el etrusco, no era de origen indoeuropeo y que en el presente todavía se habla no muy lejos de la antigua Etruria: el vasco. Según su teoría, estos dos idiomas eran parte de la cultura pre-celta establecida en el oeste europeo. Sin embargo, Asimov puntualiza que lo que dejó impresionados al resto de los filólogos del mundo fue la capacidad de Bronowski para llegar al euskera hablado en la época romana desde el euskera actual, muy influido por el latín, para luego relacionarlo con el etrusco.

 

432px Iron Age Italy.svg Otra teoría más sobre el euskera

Wikimedia By Iron_Age_Italy.png: User:Dbachmann derivative work: Ewan ar born

Volviendo a la realidad, para hacernos idea de la antigüedad del euskera se suelen poner como ejemplo algunas palabras derivadas del vocablo aitz(a) = piedra: aizkora=hacha, aitzur=azada (lur=tierra), aiztoa=cuchillo. Esto nos sitúa antes del descubrimiento de los metales, es decir, en la Edad de Piedra.

Por ser los vocablos que menos cambian con el tiempo, se suelen estudiar la toponimia y los números para comparar el parentesco entre lenguas, como explica Mark Pagel en esta breve entrevista en Redes:

Teoría preindoeuropea

En la primera mitad del siglo XX, el estudio de los topónimos europeos descubrió raíces euskéricas en muchos de ellos. La explicación sería que, a medida que los hielos se fueron retirando, la población pre-indoeuropea se dispersó por toda Europa y norte de África, extendiendo el proto-euskera. Theo Venneman, de la Universidad de Munich, es uno de los defensores de esta teoría tras haber estudiado la toponimia y la hidronimia europeas. Un ejemplo en el que se basa es la palabra vasca ibai (río) o ibar (vega). Así tenemos el río Ibar en Serbia-Montenegro, en Hessen el río Ibra, en el sur de Alemania dos ríos Ebrach y varios ríos Eberbache; en Francia Ivergny, Iverny, Yvré-l’évêque, Ébréon, Évrune, Ebersheim; en el País Vasco Ibarra, Ibarrola, Ibarrekolanda; y por supuesto, el río Ebro que procede del prerromano Iber. También a esta hipótesis se le achaca que hace las comparaciones con el euskera actual, sabiendo que el proto-euskera podía ser muy distinto.

Las teorías del norte de África

Las similitudes léxicas y fonológicas entre el euskera y las lenguas bereberes también sirvieron para ubicar el origen del euskera en el norte de África, sin embargo las diferencias en sintaxis, morfología y gramática, han evitado su aceptación oficial. Estas semejanzas se atribuyen al asentamiento en tierras vascas de nómadas de origen camítico, lo que explicaría la existencia en el euskera de palabras bereberes, guanches, somalíes, etíopes o del egipcio antiguo.

El vasco-iberismo

Según esta teoría, el euskera es la última de las lenguas que se hablaban en la Península Ibérica antes de la invasión romana. Con muchos seguidores hasta el siglo XIX, entre ellos Humboldt, en el siglo XX se consideró que la correspondencia entre términos vascos e iberos no podía justificar suficientemente un parentesco genético.

Las lenguas del Cáucaso

Lingüistas rusos, georgianos y vascos apoyaron la teoría del origen caucásico del euskera basándose, una vez más, en las similitudes toponímicas. Los nombres de dos montes emblemáticos, Aralar aquí y Ararat allí, es el ejemplo más conocido. El vasco Koldo Mitxelena lo descartó por no existir similitudes en cuanto a léxico. Sin embargo, el mismo Mitxelena encontró ciertos parecidos entre ellas, como, por ejemplo, en el uso del caso ergativo (nork), la pluralidad en la persona de los verbos y ciertas palabras del mundo de la agricultura y la ganadería. Dado que poseen semejanzas sintácticas, morfológicas y gramaticales, esta teoría no se ha descartado, y se sigue emparentando al euskara con las lenguas caucásicas, en concreto con el georgiano.

Teniendo en cuenta que uno de los puntos de entrada en Europa de la cultura neolítica, es decir, la agricultura, la ganadería y la metalurgia, fue la región caucásica, podríamos pensar que es lógico que queden restos en el euskera de esa expansión cultural. Sin embargo, como comenta Juan Ignacio Pérez en su blog La Naturaleza Humana, parece ser que fueron las lenguas indoeuropeas las que se expandieron con la agricultura.

800px European Late Neolithic Otra teoría más sobre el euskera

Culturas del final del Neolítico (Wikimedia)

Otras teorías

El cambio climático que hace unos 5.000 años transformó el Sáhara, pasando de ser una fértil sabana tropical con humedales a convertirse en uno de los desiertos más grandes del planeta, con las consiguientes migraciones humanas, es la explicación que suelen dar las teorías que vinculan el euskera con su origen en África.

De éstas, una de las más polémicas es la sostenida por el inmunólogo Antonio Arnáiz Villena de la Universidad Complutense de Madrid y presidente de la Sociedad Nacional de Inmunología entre 1991-1995, y por el historiador Jorge Alonso García. Uniendo el estudio de diversos marcadores genéticos para estudiar las migraciones de diversas poblaciones en la antigüedad con las similitudes entre lenguas vivas y muertas alrededor del Mediterráneo, llegan a la conclusión de que todas provienen de la región del Sáhara cuando éste todavía era verde. Pero quizás lo más sorprendente es que utiliza el euskera para descifrar el ibérico-tartésico, el etrusco, el minoico-cretense, el guanche, el bereber, el egipcio y varios del oriente próximo (hitita, eblita, elamita y sumerio), dando un sentido totalmente diferente a muchos de los textos ya interpretados por la arqueología ortodoxa.

Si esta teoría parece rebuscada y descabellada, podemos llegar a entender mucho menos con este video del programa de Sánchez Dragó en Telemadrid, en el que participa Antonio Arnáiz, donde mezclan éstas y otras teorías con ideologías políticas para poder interpretar ciertos hechos. La verdad es que a mí no me queda nada claro a donde quieren llegar, ni desde el punto de vista lingüístico, ni desde el político.

¿Qué dice la genética?

Según el inglés Stephen Oppenheimer, sólo el 5% de los genes de los británicos provienen de la invasión anglosajona, mientras que el restante 75% corresponde a las poblaciones que durante la última glaciación se refugiaron en el norte de la Península Ibérica, donde el clima era más benigno, y que tras el final de la edad de hielo se expandieron por Irlanda, Escocia, Gales, Cornualles y oeste de Francia.

Por su parte, Bryan Sykes, conocido genetista de la Universidad de Oxford, ha analizado el ADN mitocondrial de multitud de poblaciones europeas. Este ADN se hereda por línea materna, ya que los espermatozoides carecen de mitocondrias. Los varones tienen el ADN mitocondrial de sus madres pero no lo transmiten a su descendencia. De esta forma ha llegado a la conclusión de que el 41% de la población europea desciende de un clan femenino determinado, y sus marcadores genéticos son especialmente frecuentes entre la población vasca.

Esto apoyaría la teoría de la expansión de poblaciones desde el refugio vasco-cantábrico tras la última glaciación, y también encaja con la teoría pre-indoeuropea de Vennemman.

Reenfocando el tema

La entrevista en Euskadi Irratia que he mencionado al principio acaba recordando una cita de Koldo Mitxelena (Rentería,1915San Sebastián, 1987), a quien también citan en el programa de Sánchez Dragó. Parece ser que para Mitxelena lo sorprendente no era el origen del euskera, sino que haya sobrevivido tantos milenios. Citando otra vez a La Naturaleza Humana: “Las regiones del mundo han sido barridas ocasionalmente por “apisonadoras lingüísticas”, en las que un grupo que disfrutaba de alguna ventaja en términos de efectivos poblacionales, recursos alimenticios o tecnología, ha explotado esa ventaja para expandirse a expensas de los grupos vecinos, imponiendo su propia lengua en la región y reemplazando las lenguas locales anteriores, al expulsar o acabar con los hablantes, o al convertirlos en hablantes de la lengua del invasor.”

En estos miles de años, el euskera ha visto pasar varias apisonadoras.

Hace 2.000 años aguantó la apisonadora romana que barrió multitud de lenguas en Europa y norte de África, y tomó del latín muchos vocablos, algunos relacionados con las nuevas tecnologías introducidas o con los conceptos legales y religiosos. Posteriormente, la evolución del latín en los territorios colindantes con las zonas vascófonas dio lugar al castellano, que mantiene una clara influencia vasca, no sólo en palabras sino, por ejemplo, en las cinco vocales.

Sin embargo, el castellano más tarde se convirtió a su vez en apisonadora, no sólo en la Península Ibérica, sino también al otro lado del charco, en América. En el siglo XX, la apisonadora castellana estuvo a punto de darle la puntilla al euskera, con la represión y persecución de la cultura y la lengua vascas durante la dictadura franquista. Pero sorprendentemente también aguantó, y tras la unificación de los dialectos, modernización, integración en el sistema educativo y promoción cultural, poco a poco va resurgiendo.

Pero este renacimiento no está exento de obstáculos, alguno de los cuales parecen de otra época. En 1992 los estados miembros del Consejo de Europa aprobaron la Carta Europea de Lenguas Minoritarias por la que se comprometen a la defensa y promoción de todas las lenguas de Europa que carecen de carácter de oficialidad o que aún siendo oficiales en alguno de los firmantes no lo son en otros o aún siendo oficiales en el firmante está en manifiesta debilidad. Francia, otra apisonadora lingüística, no ha procedido a su ratificación, por lo cual no es de aplicación en su territorio.

Lingua navarrorum

Pero es que el Consejo de Europa, cada vez que saca una evaluación del grado de cumplimiento de la Carta por los estados miembros, acaba dando un toque al Gobierno de Navarra, como se recoge aquí. En el siglo XII, el rey de Navarra Sancho el Sabio denominó al euskera “lingua navarrorum”, reconociéndolo como el idioma de la mayoría de los habitantes de su reino. La situación cambió mucho con la conquista de este reino por Castilla en 1512, con la apisonadora castellana funcionando a toda marcha. Parece que los últimos gobiernos navarros siguen empeñados en hacer que la apisonadora siga funcionando, tratando al euskera como si fuese un idioma ajeno.

Como comenta el profesor de la Universidad del País Vasco Jon Mattin Matxain en su blog en euskera sobre química cuántica, tras sorprenderse por la aceptación de un blog sobre este tema en este idioma, “si tuviésemos en cuenta lo que hace unos años dijo el entonces presidente de mi querida Navarra, nadie leería esto. Sí. Miguel Sanz dijo que la cuántica no se podía enseñar en euskera, porque el euskera no es idioma para hacer cosas complicadas. ¡Afortunadamente estaba equivocado! Como respondió muy bien Pedro Miguel Etxenike, para enseñar cuántica en euskera únicamente hacen falta dos cosas imprescindibles: ¡saber cuántica y saber euskera!”.

661px Linguistic map Southwestern Europe Otra teoría más sobre el euskera

Wikimedia: Original uploader was Alexandre Vigo at gl.wikipedia

Cualquier idioma, por muy poco hablado que sea, merece ser respetado y conservado como patrimonio inmaterial de la Humanidad. Cuando un idioma desaparece se pierde una parte de la riqueza cultural que un grupo de seres humanos desarrolló durante cientos de años. En el caso del euskera, tenemos un idioma cuyas raíces se asientan en el Paleolítico, cuando el ser humano todavía era cazador-recolector, mientras que en la actualidad se utiliza para desarrollar las tecnologías más avanzadas. ¿No es hora ya de que dejemos de utilizar apisonadoras ideológicas?

Actualización 19/04/2013: Europa considera hipócrita al Gobierno Foral y dice que “obstruye” el euskera

Actualización 26/04/2013: Urquijo, la apisonadora lingüística humana

Actualización 12/07/2013: 10 palabras que el castellano debería apropiarse urgentemente del euskera (Humor)

Referencias

“Este post participa en la IV Edición del Carnaval de Humanidades alojado por Kurt Friedrich Gödel  en el blog Literatura es aprehender la realidad